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Full text of "Comedia famosa, La Señora y la criada"

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COMEDIA FAMOSA. 

LA SEÑORA. 

Y L4 CRIADA; 

DE DON PEDRO CALDERON. 

PERSONAS OyE HABLAN EN ELLA, ^ 

Siloia, Flor, Dama. GiletOm Cello, cHad9i 

CrotMo. Duque de Parma* Alcalde» Diana, Darnos 

Lifarda. Perote. Fahio, viejo, Laura, criadam 

Floro, Fisberto. Duque de Mantua. Criados. 

****** JORNADA PRIMERA. 



Salen Lifardo vefitdo de eamlno ,/ 
(Jrotaldfi de ne» 
gro. 

Ltf' CSto queda afsi xx^itzioi 
Crot, C La diligencia es mayor, 

que pudo buícar mi amor,.. ^ 

que pudo hallar cu cQydado. 
í.//3*rc!»drás cnfin vn criado, 

ladren de caía^ de quien 

puedas Harce. 
Cror.tlU bien, 

al punco ce buelire, j no 

pierdas ocaíii»n« que yo 

oy me partiré caaibitn» 

pues la aoi.he apenas íria, 

cmbac:lta en negro arrebol^ 

¿ciidv; bv>mickU del Suin 



no acabara con el dia^ 
quando eo la prcílcza mía 
ire á Mantua, cfue aunque fucf^ 
Sexto de Abidio, y huvkra 
el eftrecho, le paíTara, 
pues mi fuego le abrafara, 
pues mi llanto le excediera. 

Li/»Poco ay que íupür en cfto, 
para hazer lo que has pcdlJoi^^ 
pues que fin íaiir de Abido, 
en qualquier eftrecho prcAQ 
Daveg4 vn amante á Sexto. 
Enfin no ay mas que libcr, 
que al jardin llegar, y Ver 
fi a/ ocafion, mas Flor viene* 

Cf&^Rekrirlo no conviene, 
y pues sé lo que he Je hazcf^ 
p?cfto, porque ng 



La Seño 

u VcaPior de íamino. 

jt//.PIegac á Dios cu deíatino 
no venga á pagarle yo! V sf. 

Prí'í.Quicn mayor tormento vio, 
quien á mayor mal fe ofrece, 
quien mayor pena padece, 
que el que íc ve á qualquier hora 
auíence de lo que adora, 
y á ojos de lo que aborrece? 

Sale Fkr.QxoiMo tan de mañana 
lcvantado?Crfl'r.Si locfta 
el Sol de tus ojos ya, 
de cuya luz fobcrana 
fui giraíol, no fue vana 
la pregunta? Wcr.No, fi arguyo, 
y ^larameute concluyo, 
quv 00 es oy en nueñro cñado 
ci (i^adrugar, mi cuydado, 
coniwqucncia para el toyo« 

Crí?í.P<»^quc?F/í?,Porqae tu rendido 
al ^ueñp, y yo deívelada, 
) a enfía como enamorada. 
Cu como favorecido^ 
cllavamob bien CroSi ha íído 
argumeíico vn cuydado, 
tior, el vivir dcfvelado, 
no es judo, jazgaxme, no, 
tan dormido, porque yo 
cftoy muy enamorado. 

Flor.Yo rae erré, tu dizes bien, 
y masíi no dizes mas 
de que enamorado eftas, 
y callas cuerdo de quien. 

Crot.Chvo efta, que es tu átídcn, 

TiorMi deíden, Crotaldo? Creí. SL 

F/í?.Como puedes, íi aqui, 
quando mi amante te llamas, 
amando, mi deíden amas, 
folo lo que ne ay ea mi. 

iCfí^/.Aunque mas favorecido 
cite el que efía enamorado^ 
ha de citar ddconüa4o^ 



\ y la Criada* 

necio es quien fe ha perfuadlJd^ 
Flor, a que vive querido. 

Flor,Y necia es la que advertir 
no fabe, llegando a oír 
tara defmayados afeólos, 
que ay muy diflintos cfeclos 
entre el hablar, y el dczir. 

Crfií^Encrc el dezir, y el hablan 
ay diferencia, fi ifon 
los dos vna miíma acción, 

F/or. Si la miffna.Cr^r.Qué pefar! 

Flor.Q^z ay entre el ver, y el mirar*^ 
que el que vé, folo dcídizc 
fer ciego, y el que infclize 
n^ira, algún cuydado eT^cabla: 
y aísi dize mas el que habla, 
que el que fíente lo que dizc. 

Crot.Es rofiíticG argumento, 
que fi entre el mirar, y el ver; 
diferencia pudo hazer, 
fer con cuydado, yo fíeiTto, 
que el que menos mira acento^ 
que el que menos dezir pudo, 
vio, y dixo : mas,pues, no dudo,' 
-ciego, y mudo al alma luego, 
vé mas el que eüa mas ciego, 
mas dize el qae eña mas mudo. 

F/í?r.Bien pudiera rcfpouder, 
fi mi ció tío viniera, 
y tu padre.Cr(?í.Y mal pudiera 
yo á cu razón atender. 

Sale el Duque de Parma* 

DuqM\x<:\'{Q me huelgo de ver 
á flor, Cxotaldo, con vos, 
porque tengo con los dos 
que comunicar. 

f r^/.Pues quando 

no eíloy,íe.ñor, adorando 

á tu beldad.Hc^.Pluguícra i Dios. 

Duq.YjL íabeis la enemiüad, 
que heredada hemos tenido, 
91 DuijUQ ^5 Mangua, y y^, 



Dtf Don 
porque d cftar tan vczlnos 
crtos Eftados de Mantua, 
y Parma, ta caufa ha íido > 
de tener entre los dos, 
modernos vandos, y antiguos, 
canco, que los Potencado| 
de coda I*ca!ia, divifos, 
y parciales, müchas vezes, 
para perderlas fe han vifto; 
cuyo attienazado horror, 
que eílava ya prevenido 
al cfcaodalo de mucho, 
fe deívanecib en íi nriifmd, 
porque comando la mauo 
el Pontífice, nos hi¿o 
amigos ea la apariencia, 
mas no en la verdad amigos^ 
que del odio á la amiílad> 
es difícil el carpino. 
Y aísi, aunque cefsó la guerra,- 
no Celso el fuego, cícondido 
en los pechos, que vn bolean^ 
quando no dcípide activos 
rayos vh íienapo, á lo mcnoS| 
los guarda en fif íeno tibios, 
y la obediencia no pudo 
reducir a mas los brios, 
que entonces fue á retirarlos, 
y aora a no deí¿ubrirlos. 
Elio no es del cafo, voy 
a lo qu^ importaj oy he oido» 
que Fibberco, ¡lurtre jobeil, 
del Duque de Milán hijo, 
caía en Mantua con la hermofa 
Diai)a.Cr<?AQue dízcs? 
X)»^.L)igo 
io que en las lenguas del vknco 
a vozes la fama dixo. 
Yo viendo que de Milán 
a Mantua es efte el ca niño, 
pttwS que no pueden paíTar 
6 uo es por litados rajosi 



Pedro CaUeron. i 
hofpcdandoloseftello'?,^ 
moftrar cuerdo deternaino, 
(que nunca el enojo noble 
ha de alterar el eílilo 
de la noble vrbanidad, 
puesfietnpre blaíon fue dlgní 
del valor, fer mas corcefes 
dos, mientras mas cnemigosj^ 
fuera de qae el de Milán 
íiempre profeísó conmigo, 
grande aoúftad, y por él, 
y por los dos felicito 
fcftejarla, quando paíl'e 
Diana; y aísi te pido, 
Croraldo, que como jobeií 
can ayrofo, can lucido, 
can galán, can corcefano^ 
y cnfia hijo en codo mío, 
\prevcnga5s fieílas que hazerla* 
Y cu, Flor, con efte mifmo 
íin^ á cal huefpeda ten 
apofenco prevenido 
en co quarco; y cncfeíloí 
los dos hazed lo que os dIgo^¿ 
y no los dos c«mo amanees 
cmbidieis inadvertidos 
agenas glorias, que prefto 
lerán proprias, pu¿$ ya he efcriC(í! 
por diípenlacion, y haréis, 
*al amor agradecidos, 
igual la dicha, paílando, 
con el gufto que imagino, 
deembidioíos, á cmbidiados: 
y a Dios os qojedad. Vafm 

Crot.Qiic he oiJo, 

cielos! cielos, qué he efcuch^dal 

F/or.Pefaine de avcros vifto 
can perdido de color* 

Cr^í.Pücs aquí, 

que cauia ha ávido - 
para que yo el color pierda? 

Fkr ^uc ^o niei^s imagino, 



la SeHcra. 
porque fon la8 Cttifas dos, 
y es vno el color perdido. 

^r^^Doslas cauías ? quales fon? 

t^/»r. Aunque me peía el dczirlo, 
cafar Dianaxon Fisbcrco, 
y cu, Crocaldo, conmigo. Va/í 

P^o/.£iigañalic, que fon tres, 
añaUicudo a las que has diciiOg 
aver de fer quien fcíkjc 
mi mifme pelar, yo mifmo, 
que maripola, batiendo 
las blancas alas de vidro, 
ique el Solilunfiina a rayos, 
«que el viento dibuja a vlfos» 
alhagucña con fu mueitCy 
cercos á La llamaliizo. 
Cotno yo, puesjhe de haie? 
ícftcjos á mi peligro? 
que ñamante flor, que fec 
tfírella del prado quifo« 
que incliúando la cabera 
al foplo del Cierno frió, 
ci mal logro de lus hojas; 
íoborno coa defper<iicios, 
como yo¿ que obedeciendo ^ 
al Cierno de mis foípiros, 
cercinonioíolac de hazej? 
alhagos a mi caíligo? 
O que guíano afanado 
con íodLciolo cxcrcici<?, 
parcajde íti milma vida, 
labró lu muerte hilo a hWói 
quando en la breve pridoa 
del acabado capillo, 
fue luxunvba, íu tareif 
quedándole dentro vivo« 
como yo, que trabajando 
en fcftcjar ni i homicidio, 
ha de fer mi aian wi muerte, 
V mi labor mi martirio? 
Pero ya que he de moric 
á [nanos víe rni d^g^noj 



,/ la CrUda. 

flor, maripofa, y gufand,* ^ 
antes que del fuego altivo^ 
antes que del íoplo ayrado, 
antes que del centro cíqulv0| 
Tienta d abraíado ardor, 
padezca el dcídeu inoplo, 
llore la priíionobícura, 
ábrame el cielo camino, 
para rondar mis deídichas^ 
para alhagar mis peligros, 
para fcílejar mi muerte, 
que es lo mas que foüclcp^ 

Vafi, y f alen por vna parte finverfe^ 
GiUta Villana, muy ruflicamcntc 
vefiida^y Perote. 

F<rS\ algtjno en el mundo jucrc 
tan mtzquÍRo, y deídichadcj, 
que enarHorado efto viere, 
y el remiendo faber quiere 
de no efíár enamorado* 

GilJSi hovleri: en ei mundo algun^ 
tan defdichada, y mezquinan 
que de la mala emportuna 
pcfadumbre la mohina, 
y quiere mudar fortuna. 

P^r. Véngate á mi, y le dir c 
nnijorque Obillo, qual buc 
el remedio de llamor ' 
porque yo muy mas mijor^ 
que el mefmo Biüos le s¿ 

Ci/.A mi fe venga, que yo 
se vn remedio, con que no 
ie íienta mas dcíde allí, 
que es el mefmo con que a m| 
el amor fe me quicó. 

Prr.Mas no quiero her defeac 
á nadie vna mclecina 
tan rara, é tanfengular. 

C//.Masno quiero eícalimar 
vcttud que es un peregrina. 

P^r.Sepafl, pucs^los que lo eftáo; 



T>f7Í00fidt»0 Calderón, ^ t 

rMOygt cl que líente fu llatna. no e ngaña afs¡ cada día? 



?er,Ddpr í(jic con iu daioa* 
x//.Bcicle con iu galán. 
P/r.ElU es la mijur receta. Vánfí 
rií.EÚz, Hadic ic alboroce» 
es la cura mas perfeda. 
f^^r.Que aísi híze yo con Gilcca. 
Sr/ .Q^ic aísí kize yo con Peroce* 
er.A qu¡ pcrpofico fue 
el ui:»uibrarme, cari lacia? 
r/V.Mal aysL yo, que os nombré 
cou aqueíta boca íucia, 
fin porque, ni para que! 
mas ves con q je íuceaco aquí 
fr*e pcrnuncialteis á mi? 
VaPo^cí cogote hablar venga, 
luenga que os curna en ta icngaa! 
y áqu£ os enojáis aísl? 
?/V.Pues porque tan mal íofrido 
fiemprc coogiaio eis de ícr? 
^r.Porquc conmigo lo eis (ido 
vos.G//.Porqüe íois na¡ oiarklw 
Pfr.Yo, porque lois mi muger^ 
j/V.Pucs como ances de calaros 
todo era rcíquibrarme, 
pczilganne, embclefaros, 
y como vn bauíon andaros? 
H^r.Como era a^ces de calarme; 
Qual demoro os engaño, 
para dzir aquel fi, 
teniendo lo miíin vn no? 
3i/.Los qucíe andavan reas mi, 
para que osquixcra yo. 
Qual me deiia de ves, 
¡que erais va ciervo de Dios, 
f que eramos de coníuno 
ambos idos pata en vne, 
y aun ionios para otros dos. 
<iual que eradcs, me dezia, 
muy íabido, y praccncero, 
íiendo vn borrico a fee mia, 
£cro gue caUp[»c(vucO| 



Per.Y á mi, que no me dezían 
de vos, que era oirías habraC 
á quancas á cito veniaa, 
f las quencas que me haziaoj 
para pode lio pa(íar? 
Vos cenéis, deziaii, P¡rote,| 
la ración de jardinero 
cu Pallacio, y ella en dote 
crac todo cl ajuar encero, 
que pudiera vn Sacerdocf; 
Vucflo íucgra tnorirá, 
y íu hazicnda os quedará, 
cen edo, y luego deaqui 
vn poco, y otro de alli> 
la gracia de Dios hará. 
Ti uxc viieíTo dote á cafa, 
que de vna íarccn no paíía¿ 
quacro pracos, vna arccfa, 
vna cama, y vna meía; 
ved que haaísnda tan cfcafal 
Con io qual la ración mia 
vine á partilla con vos, 
y lo que yo cada dia 
íbldc menee me comia, 
comemos entre los dos, 
fin que miíuegro fe muers^* 
y Ciñ que de aqui« ni alli 
fnos venga vn maravedi; 
pero que cafamentera, 
no fucle engañar alsi? 
Gi/.Pocs buen rimedio, Piróte^ 
P^r. Venga, y fea malo, Gilcta. 
.G/'/.Bolvcrmc todo mi dote, 
y darme^P^r.Coo vn garrotCii 
vais á dczir, fois diícrcta, 
y lo haré, pues vos guftais^ 
<G//.Malos años para vos! 

Ay,ay,ay. 
Per.Dc que os qucxais? 
G/'/.De que darme maginals. 



La ^ejíoy&, y h Criada. 
Sale Fablo viejo, y Ufar do viilan9. f^aafe los dos. 

Fab.Q^é es cílo? lieitjpre ha de fcr íUi.Ya Lifardo, en caía cftij, 



pendenciarlas que ha de aver 
entre voi? 
Fírr.Si, que ay pendencias, 

porque no ay correfpendencias 
en mi fuegro, y mi mugcr. 
Fah.VüCs que cenéis que ícocír 
de mi?P^r.Qué? veros vivir, 

baña que no me vieron 
cafado, fino dixcron, 
que aviáis de morir? 
Li/.Y era buena condición 
para pueíU en cícricura« 
FabXdiy Perore, en concluíion^ 
á vos» y á Gilcca el Cura 
os echo la bendición; 
baña, y ved que he recibido 
yn jardiftcro eftremado, 
que á ayudaras he traído. 
Lí/.Vos íeais muy bien hallada. 
G/Z.Vos fcais muy bien venido. 
P^r.Gileta, no os toca a vos 

dar anadie para bien. 
GiLNo coque, valgamos Diosl 
FahSr á hazer, no lerá bien, 
lo que aveis de hazer los do$; 
tu, Pepoce, vé á plantar 
el quadro, que dibujado 
quedó ayer : y tu-á regar 
las caUes. porque ha de eftaí 
barrido todo, y regado, 
por fi cña carde también 
baxa Diana al jardin 
COR tantas damas, á qui^n 
deben la roía, y jazmín 
«ievc, y purpura.P/f .Efta bicí, 
yo iré, mas Gilcta aquí 
Do ha de quedar cabo mi, 
Gileca, que tayas quiero* 
G//.Afec que es el jardiflcr3 



ya Tabes á quanto riefgo, 
poríervir á tu feñor 
la vida, y lealcad he pucílo: 
Solóte pido,Liíardo, 
de tanca fineza en premio, 
qoé en ningún ciempo me dé¿ 
por aucor defte coucierco: 
porque yo, ficmpre que Hcgueni 
las cofas á rompimienco, 
he de dczir, que no fupc; 
quien eras. 
LifOitz vez buclvo 
á darte, Fabio, palabra 
de mirar por t¡ primero, 
que por mi, que el rieígo tuyol 
no facilita mi riefgo: 
Fuera de que yo también 
ci inifmo peligro tengo, 
paes por fervir a Crotaldo 
hat^o tan grandes Cinpeños. 
íá¿'.£llas fon bien temerarios, 
pues cíiando los conciertos 
de la boda de Diana 
ya cfcóhiados, no :ncíendo¿ 
Lifardo, lo que p^ccendc 
Crotaldo.L//Tyo folo debo, 
obedecer á mi auo, 
íii examinar fu Intento. 
Fab,D\Lcshk\\y y ^or co haaer, 
^olpechofo el trito nueñre, 
quiero dcxarte, Lifardo, 
ten recacojjV ccííecrct©. Vaf¿ 
VfX) lealtad ce vu criado he;;rada| 
a qaanro obligas, paes ve^go 
a bufcar con eíta iadoftrla 

tn mi peligro el rsincdící 
)c ocre amor; pero ya en 
rczclo, dudo, ni temo, 
que C5 cfeufado tñ ú golfo 

¿di 



He Don Pedro 
JEffi BOch>, por 5 acftlo 
\>ax2L Diana á eíle bello 
parayiojfííasGilcta (buclvo, 
zs.Sale Gi¿?;.Pai: Dios, qnc acá tne 
porque me erais, fin qu:cer> 
á verle, cfte jardíacro, 
que oy he veniáo, 
Í^^Intoofiarmc 

de algunas cofas pretendo» 
y eBgaúai eRa viilaaa 
es facilicar tul iaseaco, 
^Gileca del alma oila, 
- iTiil años guarde el cielo* 
GilX á vos os guarde, feaor, 

pocos loa mil, ous de cicaco* 
JJf.)í\\ verdad que le debéis 
codo díc acQor al que os cengOy 
que (i no fue'ra por vos 
no huvierayemdo, es cierto» 
á íervireftos jardines; 
por vos íolamencc vengo, 
p jrque ha días que os adora 
el alma.G//.Cicri:ü? 
Lif?i can cierto, 

que podrá íer que algún día 
lea nii.a norde provcclio, 
y que férvida os veáis, 
y elíitnada, ea pero puefto, 
Gi/.No en vano, pardiez, el alma 
^AO me cabía en el pecho, 
dcfde el punco que ostráré, 
^ pues íiü paz, y íin folsiego, 
li tienen las almas pulgas» 
pulgas en el alfiia tengo. 1 
í,g/,Pagais, Gileta mi amor, 

porque es mucho lo que os quietó* 
G/7ff^\;íucho?L//.Si. 
(Si/tfí.Yo á vos también. 
Sak PerXo á vos tábié? malo es efté! 
Lí/.Vueftro marido.Gi/.Id con Dio^, 
no os vea conmigo. L/y.CUl,os, 



Caldmn» z 
ayuda al atrevImleñCo! Vaf. 
Pír.Gíleca, que es lo que habrav;! 
con vos efte jardinero 
rocin venido?G//.DezIa, 
.adonde cílava ei jumento! 
de la noria. 
Pír^í.Efpera vn poco, 
en tanto que lo concierto; 
el jumento delacioría 
do úene fu alojamiento? 
yo á vos también; no entro bien: 
por al otra parte buel vo» 
adonde, Gileta, eñá 
ei de la nofía jumento? 
y o á vos caíi^biea; no entra bien; 
Gi/.Que eñais maliciando, necio?. 
El dixo, deíid, Gileta, 
donde eñá, para faberlo, 
el jumento de lanería, 
que á ir vos adonde yo vcngo^ 
y dos diría allá de todo 
quanco pefcudais ? a eílo 
le dixe, yo i vos taoRbieni 
P^r. Pues fi dixo todo effo, 
digo, que cenéis razón, 
y que yoíoy él já meneo; 
no os amotinéis, Gileta, 
bailen ya losrccobccos, 
' -que va á dezir verdad, 

€omo al alma míímaos quiero; 
G//.SÍ á eílo va, yo á vos también- 
P^r.Mijor entra aquí por cierto 

el yo á vos también aora. 
G//.Callad, n:)ienti'as yo enredo. 
P^rtMucJiO fae queréis mandar, 

íi he de gaflar eílc ctempo. 
Gi/.Bftc jazmín, digo, 

vos regad.Pír.Cantemos. 
Gi/^Cantemos. 

Zagal, quí> ninguno iguala, 
por lubrio, y íu vcrcu. 
JP^r.Qué quiches bcU^^^S*'*^ 

Gil* 



GiLQút ce vayas noramala, 
jP^r.Yccc tu.Gi/.Mas vete tu. 

Salen Diana ,y Laura. 
taur.En efta verde esfera,^ 
4Íondc hermofa tegió la Primavera, 
con elección de fiorcs, 
alfombras matizadas á colores» 
podrás, ícñora nnia, 
divertir la mortal íDclancolía. 
Dww/i.Qué importa , ay Dios ! que 

hcrmoía 
borde la Piimavera 
la alfombra liíoogcra 
fdc jaznain, y criftal, de nieve, y roft, 
pcrdiendoíe felizcs> 
por hazer vn matiz , muchos m^^ 

tizcs! 

Qué importa que ios vientos» 
coa fútil confonancia, 
armonía, y fragrancia, 
icoafundan , íieudo aromas , y ¡adra-; 

mentos, 
ique hazeo ruido fonoro, 
icón cuerdas de ámbar » fobrc craíles 

de oro! 

Qué iiií porta qae las fuentes, 

iquando yo llego a verías, 

corran dcblucaas perlas, 

5]ueeo claufulas , y acentos diferences» 

el compás echen graves, 

a la malicia dleitra de las aves! 

Si la var ia hermofura» 

ii iás regidas £ores^ 

li ios «iüices amores, 

ii el viento alegre , ü la plata pBrü^ 

ivniendo íu belleza, 

Itodo es pcfar en mi, todo es triftezal 

Nunca has viño vna roía, 

de verde ciclo eílrella, 

4|ue obitentandofe bella, 

al ayre defplego vanagloriofai 



la Criada. 

ociofa vanidad de h eíeflñelicdé 

Ciíya ambición cftraña 

gozarle en tiempo de xa 

de la gloriofa alK ja, 

de la enconóla arafu, 

vna, y otra librando de fu feo^ 

a vn tiempo aquella mid , ^íii 
veneno. 

Afsi en^iel armonía 

de la naturaleza, 

faca el trifte triftcza, 

y el alegre alegría, 

que ariifice cada vno de f» fuert* 

la flor lozana en fu paíío convierte 
G/7.Pardiobre que yo he cícuchado 

vueíTavoz j y aunque no entienda 

bien de arañas, ni de abe jas» 
P^r.Lo de las arañas niego. 
Gz/.Vos teneis'niucha razón 

en tener tal fentimi<;nto, I 

y mas fi/cs porque pretended 

calaros, no os aconk jo 

que os caleis.Lá»r,Porquc,GiIetá 
G/APor mucho, mas oye aqucíto. 

Cria vn padre vna hija luya ^ 

con grande rccogiasituto, 

guárdala del n)iimo Solj 

trata darle cfíado, y lucgQ 

toda la guardada hija 

cntricga a vn hombre el prímer0 

día que la ve : y la triik 

doncella, qor aun no vio al cielO;» j 

dentro de la cama al novio 

le cícncha ti primer rcquicbroj 

juego de Dios en la hazicndal 
P^r.Aqui tct}gii yo mal pleytoj; 
d novio voy a büícar, 
para dcziiic eíto mcí.no. Vaf.Viri 
D/.í.GrawiüU tita la vilUiui 
G/i.Pot muchas gracias que trngo, 

nunca me aveis dado nada. 
DianfOiiÁ^ bicD| qiie quiisrcs? 



De Don Pedre Calderón, 



Gi/.Quícto 

Vil vcftído, que díxiíleis 

que me daríais al tkiripo 

que cracava do catarree. 
P¿í.Yo te ie daré.G/Z.Sea luego, 

que es darle dos vczes* 
2^;.Lau a, dale vo veüido al Aioméc# 

a Gjieca.Lí^jyr.Si daré, 

mas con CQodicior), qae pueílQ 

le ha de cracr quacro días. 
GíISi ciaeré, y quicrocicncos» 
DiJ.QiXQ áizc%> Laur.Con deíacinos 

Ccmpiar, Icñora, preceudo 

Cus pcuas^ fuera de que 

no es 1 uevo eu Palacio efl^i 

de dar á vno veitidos 

con lapcQiion de craellos^ 

y no dexaráde ícr 

dw algún cQtreceoi^kntO; 
GíLCoQ condición de eradle 

me dan el vcltido, y ereo, 

que íi de no craelle juera 

la coBdiuon, el concierto 

tuera masiníicib ya 

por ponérmele asnero; 

spoitare que en penfarlo 

en coda la noche duerme. Vaf, 
f,a^r Ya que cius lola, káora, 

dczirce vna cola quiero, 

Qfá (abes que yo en Milán 

me crie donde áFisbe reo 

conocí, pues eíla carde 

deíde el valcon del cerrero 

le he viílo, ñn duua a verte; 

ha venido de íiecrcco, 

bien aísi iomo íolia 

Crotaldo. 
j5;Vw.No hables y a en cfCo, 

que bicprdc codas las cofas 

¿xo vn celebrado ingenio^ 

^ue cenian dos íemblances,, 

S^éQ ^lo^ y occo bucno^ 



y que a la luz que' las mirad 
parecen bien; «li $ afectos 
lo prueban, pues (iendo vna 
la acciop en ios dos, pues fieod^g 
vna en los dos la fineza, 
vnaeftimo, y orra íienco; 
vna agradezco, ocra lloro? 
vna admiro, ocra aborrezco^ 
vna adoro, y ocra cofpo; 
fuas que mucho, ñ las veo 
vna á la luz del amor, • 
y ocra á la luz del dcfpreciof 
Said el Duque de Mantua* 

Duq.Dhti^'Dia Señor. 

Duq.h bufcarce 

á aqneftos jardines vcngej 
Vn Mercader ha llegado 
9y á Mantua, que iabiendoj 
de cus bodas, ha traído 
el n^as caudaloío empleo 
enjoyas, que ha vifto el Sof; 
Y yo como (iempre aceoco 
á cu gufto vivo, he dado 
licencia que entre aquideotrd^ 
porque te i|uiero feriar 
las que ta eícogieres; luego 
le dczid que enere, que yo 
porque al Duque eícrivir quierí 
de Milán, no quedo á ver 
las joyas que cícoges. 

Vafc.y [alen Fhberto Celio criada^ 

jRií^.Cielos, 
pues tudos juncos asíais^ 
dad favor á rois deíeosi 

Cr/4<i.Llcga ya. 

Fisb.h befar tu roano 
cobarde, y turbado llego; 

£.<i»r.Seáora?D/4.Quc dizes Laurá^ 

Lau.QüC el Mercader es Fisbcrtos 

D/^.No te des por encendida* 

Celío.Cicgo eftás. 



La ScHoraiflaCriada. 
dlfsítnülar me conviene, dp, /^/j¿'.V n Pelicano, que ablerté 



-jF/j¿.En las alas del deíeo, 
fi no en las del ciego Dios, 
confiado llego á vos 
de hazcr el mayor empleo; 
que buíqué, íeñora creo, 
para atreverme a llegar 
aquí, quanco el íingaíar 
planeta del oro encierra 
en los íenos de la tierra, 
y en las entrañas del mar. 

J)/¿i.Pucs no sé fi avcis venido 
á tiempo, que hazer podáis 
el empico que efperaif, 
porque yo{pierdo el f€f>cido! 
de otras joyas que ha traído 
igual Artífice, creo, 
que íacl^ficc el deíco, 
y anduve tan liberal, 
que no me quedo caudal 
para hazer íegundo empleo. 

lF/j¿.Vcr los precios íon bailantes 
deflas Joyas, vedlas, pues. 

r)/4.Qué es efta prhi)cra?/7jí. Es 
vn Dios de Am^rde diaraaote». 

Día.t^o ay amores tan confiantes: 
toar2iá.Fhb.Vcá ella cílrcmada 
firmeza^ 

Dia.Povqac eímcralda 

de negro, y con tal trifteza? 

K/í.Porquc no fuera firmeza, 
(i no fuera deídichada: 
Vn Agttíla, qacefta viendo 
al Sol, gran feñof a, es 
eíla,de efmeraldas p¡eS| 
la verde color entiendo, 
que cftá aquí como diziendo, 
la eíperan^a es el criíol 
de tanto hcrmofo arrebol. 

Z>/^«Ba{lante diículpa alcanza, 
qaedefc eon la cíperan9a, 
guiea folp ha, de ver $1 6ol» 



tiene el pecho de rubi<:s, 
en íu langre carmcfics, 
es elle que yáze muerto 
de tu amor.¿>/^.Que mal advierto»; 
por los íangrientos delpojos^ 
de íu pecho fus enojos! 
iviZ'. Por qué, k ñora? /-)/i<.Porquc 
mal en el pecho íc vé 
lo que no fe ve en los ojos. 
FíJh.Vücs tales las joyas íon, 
que bien no han de parecer: 
aunque peníava eíconder 
eíla caxa mi atención, 
ya es de enícñarla ocaíion, 
deícubranla misdcíveios* 
De ^afiros, que a los Cielof 
el coiur hurtan íutil, 
es aquelle aípid gentil, 
que afpid, y azul íon los zcloy. 

Atrevido Mercader, 
tambicn la podéis guardar, 
que vueíUa no ha de quedan 
ya ninguna en mi pódete 
Mas joyas no he mcnefter, 
enigmas de otros dcívelos, 
cifras de otros conlóelos, 
ni íon dignas de mi honor, 
joyas, que empieza el amor, 
y las acaban los zelos. yaf. 
FisbSin duda me ha conocido, 

pues deíla inerte me ha hablado! 
O/.Q^e mucho, fi tu has andado 
tan ciego, y iaadvertido, 
que íablendo que ha corrido 
voz de que aqui eftas, íeñor, 
la hablas 2LÍsuFhb.Ya. en ligot 
no íe fabe que ha deier 
fuer 5a que ha de íuccdcr 
íicmpre a vn horror otro horror. 
Y pues el primero fue; 
q'4,cuijluidfid tan v^na! 

no 



Ve D(7fl Pedr» Calderón. 



no cafarme con Diana, 
(i'i verla, no aJinircis que 
dcftc error, machos qne haré, 
íc (igm, cjuc dcíde aqui 
ccllaraQ, pues ya la vi, 
y áczir puede mi ardor, 
que he fido Cefar de amor, 
pues que llegue, vi, y vencí. 
H-rmoía laicnagine, 
mas no pudo, no, igualar 
de n.i idea el cace ni piar, 
el obj . ¿í j que adanre: 
Fciiz yo, que lograre 
fu Idad, que aver venido, 
y eiur, 6 no, conocido, 
no i;n^orca, que oo han daiiada 
finezas de enamorado, 
los tjieritos de marido! 
Vamos a Vlilan, porque 
buelva en pub ico a lugra^ 
la bwlieza íit^gular 
de can mere vida íec; 
en alas del viento Iré, 
aunque fiel ir coníidero, 
que es aicjarn%e, ó \\¿cto 
Céfiro, que a d ce igualas, 
no me des para ir las alas, 
que para bolvcr las quiero! 
SaleGüeta y Per ote* 

J>cr No es hora de que í'algjis 
del jir Jin?G//.SI'i duda quicrctl 
quedarle á dormir, Pcrjte, 
con noíotros fus mercedes» 

Fír.Con vos vaya, mas conmigo, 
jaro a Dios que cal no queden* 

F/j¿?.Divertidos en mirar 
eílüs quadros excelentes, 
nosdecuvi i*os. 

G//.Acraaca 

luego qu, fuera los dv-xes. 
^ ife Pero fe, y f^le UfArio^ 



las ala? nf^¿b:rnas 
á cuya corfnia fo i^bra, 
caJaver el :iiur.do duerme, 
recorrer quiera el jartíii>, 
p-r ver íi etaníor ofrece 
la ocaíion que he procarado. 

G//.EI jardinero es aquefic, 
que COT4 eftar can velada^ 
tan desvelada me tiene. 

L//7Gileca, que hazes aqui? 
no es hora de recogerte 
ya?G/V.Si huvi^ra de dormir 
fi, ma? quien ama no duerme. 

L//.S; fuera ei dichofo yo, 
que efte cuydado te debe. 

G/7.Qué hizierades?Z-{/.Te abracara 
en albricias muchas vezes. 

G/V.Pues empegad á abracarme, 
pues ves ibis, aunque le pcíe 
a Perote.5j/f Pero.Yo eíía echada 
la tranca, aunque me parece 
que levantada cíluviera 
mijor, (i, para molerles. 
Ay honor: diísimuleroos: 
Gileca.G//.Perote buelve. 

U/.Ho os turbéis, dadme. Perore^ 
los bracos. Prr.El me parece 
que íc anda abracando á tofo, 
y bellofo.L//.Bien le debe 
cño á nueltro parcncefco. 

P/r.Luego ya fooros parientes? 

Z.^. Pregunto Gílcca como 
mi nombre. Perore, faeíTe^ 
y apenas Bonico drxe, 
quandaclla dixa, de aqueílc 
nonibrc vn pri no tuve yo» 
qut fue (vis año*, ó líete 
á la guerra> y d. vnocu orrof 
apuramos final ncnte, 
que íomos primos. Carnales? 

G/¿Pcícadaks foldermnre 
baaava.iv/'.Pocquc Diao^ 

he 



he oído que a! jardm buclvc, 
a eomaf el f rcfco ÍoIa, 
como algunas noches íuele, 
con fus danias, y hi («áiidido, 
que íoio el jardín le quede, 
ícñor primo, no fo agora 
Bias lirgo en agr^idccerlc 
el priaiaxgo, Uf, Oios ce guarde» 
!P<fr.Vén» Giícca, á recogcrce. 
G/'/.A Dios prirno.Lí/.Pfi'i'a, a Dios. 
i'^r.Prega a Dios qué ao oic tucftc 
caro el priiTio, que no se 
que íe me ha puerto en la frente! 
VAnfgks dot. 
^¡/Xicnto en popa eorrc amor 
en el mar de los dcídenes, 
y püc$ á Crotaldo el Qdo 
tan buena ocaíion ie otrece, 
quebaxa al jardin D^ana 
a gozar, dichofo llegue, 
la 'Ocaúoo, y haga dcfpues 
fortuna lo que quiScre. 
Faff, y fakn Diana ,y Laura* 
jD/Viw.Nadic me liga, yo fola, 
íobre elcacre^ que guarnecen 
ios oiiillidos traíponcines^ 
de roías, y de claveles, 
rccoftada mirare 

fi el Aura, que íopla alegre^ / 
f¡ el criÜal, que fuena blando, 
fi d jardín, que cfpira fértil, 
íueño infunde, que aunq es ciertOj 
que el que cftá dormido muere., 
en mi es al rebcs, que vn triík, 
íblo vive quádo duerme. Va/*Utíi* 
Y puefto que ya eftoy íoia, 
f roncos, hojas, flores, fuentes, 
f\ el viento os ha dicho alguna 
Vez, de quancas íe va, y íe viene, 
que ay vn cride en otra parce, 
prega ncald^ íi íer puedc,^ 
lieuca mas (jue } o?. 



y k Criáis* 
ó^a¿fCr oía/do, Slf 

porque por ti, y por él líente. 
Dh.VÁ\§ZivQ el Ciclo! que oiiroí 
quien a eíU hora defta íuerce 
aqui? como hablar no puede? 
quanco Vil temor eniuudece! 
quien es?C>¿?/.No te turben, belU 
- Diana, que aunque no pwedc 

qui¿ii es rcferirtc.D/^.A)' ciiíU! 
Cr^^Podrá al ajenias reípoodercq 
quien ha íido, quccncfcto, 
muerto á fus paílado^ bienes, 
ya es cadáver de fi miímo, 
vn Criftc, que cíluvo alegre, 
D;Vi.Crotaido, tu en el jat din? 
pues como a pallar te atreves 
el coto de aquellas rejas? 
A que propolko eíiípreodes 
tan vanas temeridades? 
qué folidcas? que quieres? 
íi ^ es que muerta á manos 
dcotncos ioconvcnicntcs, 
tus cípcrar;5as,las mías, 
dezir quificribjfa-lleceo? ^ 
Si íabeis que ya mi padre,* 
no se fi á dczirlo acierto, 
traydor Alcayde de vn alma, 
por trato, ay de mi! la vendc^ 
i ageno dueño ? íi miras 
que te pierdo, y que me pierdes^ 
que quieres de mi, Crotaldo? 
JOrot,Q,üc me eícuchcis íolameote, 
que aunque otras vczes te he dichpl 
mis penas, y aüaque otras vczc| 
las has eicuchado, mndos 
tcAigos ÍOQ ettas redes, 
oy por dcípedida quiero, 
que aqui de todas ce acuerdes^ 
porque mi difunto amoc 
Xolo eite coníuclo lleve, 
de que defcanío al dezirlas. 
C{:ac^ldO| brcvemjCQce* 



Don Pedro cayeron. f 
^reíMiz tu brevet lUis dtídichaSi de hablar íícnipre en lo que fabeo» 



y haré yp mi» ^ucxas breves* 
.Vn dia á Patena ücgó 
Vil Pin cor can cxcclcncc, 
que hurco á la Qacuralcz4 
los (naci¿c9, y pinceles, 
3D/^*Ya se que por "funá^íá 
ác vn Arce can ctninrnce, 
llevo recracúft de quancas 
hcr4no(iísi(Vias mugcrcs 
tiene Europa, y que vno mió 
llevó, me has divho ocras vetesí 
fio iRe ijigis lo que sé. 
£>6i/,S¡ los amanees no huvicíTen 



que ccndrian que hablar íkiripccfc 
DclaíTtc del cuyo codos 
cítavan bien, como íuele 
contufa cropa de de flores, 
mal pulidas, y úlvdtres, 
anee la roía la Rcyna, 
que el caduco i wpcrio rienc 
de las florc5.D/a.No te parct| 
pincuras impercincnccs. 
Cr<^/,Piacada ce vi eneíc^o, 
porque mas vicoria fucile 
««di mi 1er aísi, y al rccrato 
le dixe de aquetU íu^rcc. 



¿¿iiiísíma Deydad, qoe rcpccida 

De Vüo , y ocro matiz vives pincada; 
Bílliísima Deydad, que iluminada 
De vn rayo, y ocro, animas colorida. 
Como, di, en ella lamina íin vida 

Tienes mi vida a cu beldad pofírada? 
Con^o, di, en efle bronce inanimada 
Tienes el alma á Cu poder rendida, 
Si nació con eftrella can fcgura 

Tu dueño, y el no mas es fcuor de ella,' 
El infiuxo que devi á la \uz mas pura? 
Buclve a cu original, ó copia bella! 

Que es mucha vanidad de vna hcrmofora, 
Qpcf er ckar piocada con fu cür^lla 



Dixe. pero poco dixe, 
que no ay vozcs eloqweoces, 
que á íacisíaciou de vn alma, 
digan flunca lo que ficncc. 
De vo ardor, C5 ocro arder, 
me fui empeñando de íucrcc, 
que íabicudo que á Cus anos, 
por ííglosdcfdc oy los queaccs?, 
íe wckbravan en Mancua 
ynas jaftas cx<:elencc$, 
me acre vi en ellas á enerar, 
avcDCurero dos vcacs; 
Vna porlajufta, y ocra 



Aqoi es bien, pues yo cambleií^ 
que no me olvido, me acuerde, 
Al cienípo que ya en la pla^a 
galán, míprimo Don Félix, 
Principe de Vríino, y quancos 
Ilultrrsicalia cieñe, 
davan<:on las rocas aftas, 
de vno, yocrofrcíno fuerte, 
üechas a artior, vna crompa 
Xonó.Cr^/.Yü Icr^ mas breve; 
X íin padrino, calada 
la fobrcvifta^ co vn fuerce 
bridón encf é.D/j.Tan galati^ 
^ue ycntt^4Ado ^^uciuciies. 



o Adonis, porlo galán, 
ó Mirtc, por lo valiente. ^ 
Tres langas coiTÍric,,dariJé 
en rotos pedazüs>icveSj 
tantos atotivos al Sol, 
cjuantoscn rayos enciende, 
pues las que íub^n artillas, 
buelyen aíquas, ó no buelven. 
¡Ganaftc el prcínio, que fue 



L^SeÜor/tyjf la Criada. 



Díxe, y no mucho, pues mas 
íc«t¡ eí no fabcr quien fueflcs; 
Juego lo fupc, porque 
Laura «ne hablo co tú 
Crí^/.Dctentc, 

que a mi me coca dezlr, 
que mi cuydado prudente 
pudo grangcar á Laura» 
Dia.h mi dirás, que rebelde 

al principio la cfcuch-e. 
Croí.Quanto lloré tus deídcnesí 
Z)//i.Mas pudo» que no podrán 
aniias.de amor merecerme 
tu fineza algún cuydado» 
Cr<?í.QuaDto eftimé yo íabcricl 
X)/4.Domefticado el rigor, 
recibí algunos papeles. 
Cret.Con quantas almas cfcricoSs 
pw.X di lugar <iuc pudkífes 



de ora vn relox, que ^tíiméced' 
mil d¡3ínaates.O&í,Y ofreciendo 
el premio á tu íoMiuiciíte, 
con el cronipctaotra-vez. 
me UWy ña Cünoccriíie,^ 
Diarj.Cdso la fiefta, y apenas 
' á íolas yo en mi rcírcce 
me vi, con novedad, quarxdo 
dlxc al rciox defta fuerte. 
Bafiliíto del tiempo, tu que doras 

Con la tez oy del oro, y los diamantes 
El veneno, que á todos por inliantcs 
Da la muerte, que á todos das por horas. 
Como el punto que nuiefiras, efte ignoras. 
Pues no abrevias aquel en que'inconftante 
Influyen fu rigor Aíiros amantes? 
Pero qucntaslos tu, no los mejoras. 
Si la cafa de Venus terminada 
Quieres faber, ó íabia Aftrologia! 
Yo en vn relox la tengo ícñalada. 
Tu Aflrolabio fcri la fuerte mia. 

Mira en mí, y el de vn almaenamof^ía, 
£1 minuto, el íuñante, la hora.el dia. 

hablarntc por eííasrrjas* 
Crot.Con quanto contento á vcrttí 
Codas las noches venia, 
á peíar de inconvenietitcs; 
y plegué á Dios que él me íaltc^í 
fi no le pedi mil vezes, 
por no bolvcrme fin tí, 
que alli me diera la maerce! 
Día,Eú efte tiempo mi padre 

trató.Crú'í.Qué i^ deíii lo pueden* 
Dian^Dc ealarmc co f . Fi b Tto. 
CroffO qué riguroía íucitJ 
D/j.Quepudo haztf? 
Croí»Lo que, yo, 

que también mi padre qnlcfé 
calarme con Fler, mi prima, 
y yo.Dia. \y iridlz] a^* 
CrotMh íiTuertcs 

me i^é^Difi^Aj^ CjíocaldoTif 



I 



DfDcnPe 

¡Cftt hnmbf ?, y haz :r puedes 
TcCiikúchlCrotA^y, Diaaa, 
para hazcr lo que no quieren, 
no cknen mas privilegios 
los hombres, que las mugares! 

Via.O á q mal tjcn7po me has dicho, 
que Flor ícr cuya pretende! 

Crot.No roe has dicho cu a mejor, 
que Fisbcrco ce merece. 

Via.Xo bien; pero aqueñe ruido 
fiíi voz, Crocaldo, luípcnde. 
Vece por Dios, no ce hallen 
aqui.CV^/ Eípcra, oye, detente, 
en que qocdamciSPD/j.En que 
te pierdo (ay ¿t mi!) y me pierdes, 
y en que te íuplico yQ.Cro.Que? 

P/j.Qoe no buelvas á verme. 

Crot.Ho ay remedio? 

D/j.No le hallo.Cr^f.Yo G. 

Du.Q^A es?Cr<?/.Acrevcrfe 
á codo.D/^.Como es poísible? 

X7r(?í.Yendonos•0/íl.^k) me acóícjcs 
tan aioíla de ^i honor. 

Crííjf.PucSfto me digas que quieres, 
ta.n acofta de n.i vida. 

D/4;?.Penai;ijufta! 

Cror.Trance fuerce! 

P/íj.En fin íerwde otro dueño? 

QrotXo lo íere, y tu lo eres, 
pues no te obliga mi amor. 

D/^.No me digas mas,'dcccnte, 
pues Hiis ielos no me obligan, > 
¿i a íu amor, que no fe quexe: 
para fiemprc a Dios» Crocaldo. 

Crí?/.Dian3, á Dios para íiempre. 

Vta.Qs^t no he de bolver á hablarte! . 

Crí?í.Que no he de bolver a verte! 
JORNADA SEGVNDA. 

Ssle GtletA con el veftido que /aiid la 
primera jornada, muy bien vefilda. 

G/V.Apcnas vi ;íclarecido 
el p[iaie£ hec vo]:, y apenas 



*o CaUerón. 

en lu tocador el Sol 
deslÚ£0 las rubias trenjas, 
quando en el qoarto de Laura 
ya eÜava; mal aya ella, 
que no me viOió ñafia aora{ 
Que dirá quando me vea \ 
Perore, que con cuydado 
no he querido que lo ícpa, 
hafta que me vea vellida 
con eüe fayo de tela? 
Qué linda ello ! íola traygo 
vna cofa, que me peía, 
y es, que Laura por hazerma 
comprimida toda la fícfta, 
también me llevó la cara 
con vn betoo, que íe pega 
a las manos, y el pellejo 
me eílira de tal manera, 
que parece que le importa 
que a otra cara mayor venga; 
Sale Prr. Apenas el Sol dorado 
dixo oy de aqk>i a las Eftrcllas, 
y ellas, como vnasgallinas» 
huyeron, quando Gllcta 
faltó de ¡acama, 
y ficndo mas de la media 
tarde ya, no ha parecido, 
prega á Dios que por bien fea» 
Eíle primo, que reos vino 
. fin íaber por do mos venga, 
creo que defte relox 
es deípcrtador, Dios quiera 
no hazerfe de campanada, 
pues bada que fea de mué Ara* 
Ni ella, ni el primo pareces; 
mas eíla es Úana, á ella 
de G leta he de quexarrac, 
para ver íi lo remedia, 

por no enturbiarme, no 
la veré lacara.G//.Fea, 
oy cada cofa en íu tanto, 
es la Diofa YiscQcs 



Per.Dtmz a befar vacíTa mano 
vuclTa Altura» 6 vacíli Alteza. 

CiLVov Dijoa (wc ha ceñida. 
Perore, pues, no me vea 
tan pTcílo la cara ; ó quien 
feHgir gravedad lopicra! 
tonQadjPrtotc.Pfr.Par Dios¿ 
que hutlc a cochambre efía, 
como la de u\i mugcrl 
Enfin !as Ducas ion hembras, 
y rieoeo fus humedades. 

CiL zid,qae quereibP/^^r.Quíxcra, 
que vudia ¿rao Duqueria 
me remediara mis penas. 

G/7.Q¿:a!cs fon?F^.Eíio cafado, 

y calado con Güeca, 
s ' que es ccrcoDlUncia que agravia. 

G/V.Aqui es menefter pacicocia. 

f^f. Hálenos venido á cafa 
vn pirmojque no nos dexa 
cooier, ni dormir: y afsi 
intento, con tu licencia, 
que (in pedirla no es juRo^ 
íiendo la Señora nueÓa, 
anublar el nDatrimoño: 
Porque probando la juerga 
que me hizo el cafamentcro, 
que fue harta ^or cofa cierra^ 
dize el Letrado que es nublo, 
y quiero tocarle apiicOa: 
lY dcnaasd: aquelle pirmo, 
fto ay en ella cofa buena» 
que es fea, iobre borr&cba¡ 
méate cata, lobre fea: 
pues la fobre (beotecara, 
y atrevida, lobre puerca. 

G/7.Mcntis, coo^.o va mariüilic} 
¿c por ai, y que la lengua 
pone en fu muger deuas. 

Per, Por San BabUc^, que ca cIU¡ 

G/7.Claro tíia^ 

Fa\X 9¡49 



Ctl.Dc pe á pa. 

f ^r.Sin quedar lletra? 

G//.Ninouna, Perote.P^r.Paí 
lo dicho dicho, Giltca: 
y dexando en eík cftado 
di ñes, y diretes vcngafl, 
dares, y tomares, como 
Yjcnen, y de que macera 
aquellos atos?G/V.No quicrO 
dezillo, por (i te pefa, 

P/;'.Pucs daretc yo con el 
garrote, p6r íi te guelgas. 

Gíl.Ay^ que gran bellaquciia! 
ay, que grande dcívergücnjal 
con el palo di al vertido 
de la ícñora Ouqucía, 
íeanfi>e ccftigos.P^r.Yo? 
quando aquv.Üo verdad fea, 
por la huta que eftá dentro 
parto la calcara ^aera. 

G//.Da1da, no iaiporta, el veftido 
k qu.xara á íu bzcelencia 
de la fuerte que le tratas. 

P^Lucgo es el luyo en coDiicnciai 

G//.hl ti)il no,^ 

P^r.Ya, arrepentido 
de avcUc dado híc pefa; 
pero como á tu poder 
oy ha veni !ci>G//.£ila meffuá 
meledio.P^.Quifído cllajuefíi; 
qui-n t; k dicíP. , Olleta, 
Bo fue gra>i dcicoricíia 
ponercek?G;/.No, porque etl^ 
con condicioa me le dio . 
dt que pueAo le traxera. 
Prr. Vcñido de noeffa ama, 
y coa condición imprcí^ 
de traelle, eres juglayaí 
G/i.Qie es juan Clara? 
Pi^.Praccnccra. 
Gi/.Qjé es placentera? 

m 



VcDonVein 

entretenida. 
(///.Y que es efía entretenida? 
P^roí. Büíona; 

qulereslo npias claro, befíla? 
G/XNi aun tanco. 

Salen Dhna.y Laura, 
LAur.Si uo ce rics, 

impoíúble es cu criílcza 
de divcrtir.D/j.Tu argumento 
es fuerce, nada ce niega 
mi doIor.Ltf»r.Eftá cÜrcmada 
con el vcftido Gikca.G/V.Síñora. 
JLaur.PoT la merced 

bcia la mano áfu Alteza. 
G//.BcÍ£me ella á mi la mano, 
que vcftida de oro, y fc4a, 
hazen que me llaman bufona^ 
can Duca foy como ella. 
Dían.Qiié digas que puede da? 

gutlo íriaidiid come eíla? 
Laur.iW que eñá criAe, nada ay, 
fcñora, que le divierta; 
pero que ay perdido en eflo? 
Ptr.Solo el )uÍ2Ío de Gilcca, 
y eLeSyfeñora, can poco> 
que no importa que íe pierda* 
Gil £1 es mas que merecéis 

vos dcícal9ar. 
D/jB».Salios fuera a reñir. 
P^r.Para reñir, 

aqui eñamos bien.D/^^.Qué pena 
es la qne me aflige? Ljwr.ldos, 
que tfta crifte U Duquefa. 
terXo me iré, cu oo te vayas, 
que para agora íoi^ Giicta, 
las bufas, cxcrce, cxerce. 
GiUHo sé que es, á buena qucnta, 
digo, que ir.iences>y voyme, 
porque niiafey ce me lleva, 
hafta encontrar con Benito, 
para que hcrmola me vea. Vaf. 



Caliere». 

bella Diana, qneruevi 
ocañon dan cus pelares 
a que de nuevo lo» íie ntasf 
Di^. Aunque no vés añauir 
nueva cauía á mi dolor, 
como puede fcr mayor, 
Laura, te quiero dezir: 
Nunia has llegado adv^clj 
vna hora, en que eña ciego 
el humo avencaríe, y luego, 
alfar grande llama, y no 
porque el fuego fe anadio, 
fino porque íe vía el fuego? 
Yo aísi el tiempo que obligad^ 
de Crocaldo, y aislílida 
viví, viví enmudecida, 
ay ! ay de mi! que olvidada 
muero, muero declarada! 
Mas cenizas fu rigor 
íopló, avivando el ardor^ 
inas no añadiéndole luego, 
aunque no es mayor el íueg<t 
puede parecer mayor. 

Bien pensé que no paííara 

aquella galantería 

de vna libre faocafia, 

que en íl mifma íe acabava; 

Bien que sé que no tocar^ 

en mas que fcr liberal, 

galante, afccio, leal. 

Bien pensé, mas para que; 

digo tanto bien pensé, 

pues lo que pense tan mal? 

Y baila el dczir, que el véfj^ 

fe figuc luego al mirarj 

del mirar, el preguntar; 

del prcguncar, el íaber^ 

del faber, agradecer^ 

del agradecer, venir 

a habiar, del hablar, y olr^ 

a fcntir, porque en rigor, 

es todaia edad de amor, 



La Senof 
dcfdc el ver, harta clfcud'. 
Enenccfiadovi/ia, 
;|uando ii'í padre trato 
caíarciiccn Milán, y yo, 
prudente le obedecía, 
que aunque á Ciotaldo qwería, 
como Crotaldo ate aaiava, 
y vtraiccaíarlkrava, 
no vía miinal auel, 
que verle ícntir a él, 
porconíuelo me baftava. 
Entro vna noche hatla aqui, 
amante me pcrít-adio 
mil locuras, á que yo 
confiante le reípondi, 
lYo rogándole, ay de mi! 
que en íu vida no me viera, 
le defpcdi ingrata, y fiera; 
mal aya, malaya, amen, 
quien fsianda vna cofa a quien 
lio quiíiera que la hiriera! 
Digalo yo, que he llorada 
el ver que me obedeció, 
y en fu defcuydo nació 
fcgunda vez tni cuydado; 
quando rendido, y poftrado 
el lloró, gimió, y fintió, 
confuelo mi pena halló: 
Mas ya que no(hado crucll 
fieote, gime, y llora él, 
lloro, gimo^ f íientp yo: 
y aísi citoy determinada; 
pero qué digo ? no cUoy, 
que encfe¿lo foy quien íoy, 
dcceote lengua turbada, 
porque no ha de labcr nada 
taura; enefedo ha íido 
el flucvo ardor que he fcntido, 
na porque fuego fe ha hcchado, 
fi DO que arde oy declarado, 
y ayer humo era elcondido. 
í./ií^r^f opria condicioa dU bien. 



\^ y h 'dríada, 

Icúora es no conocerla. 

D/.Hiita qtiandc>?L4.Hiila peí Jcrie. 

D¿aAot3L li has dicho bien, 
pu¿s yo no lupcj mas quiea 
haze en eíías hí jasruydu? 

LaurSMo el jardinero ha íido. 

Vía.Obzt mi pena crucil 
dexamc, Laura, con él, 
que quiero; en vane he temido! 
reñirle, para í^bcr 
como Crocaldo aqui entró, 
y íi otras noches llegó. 

Laur.En todo he de obedeceros. 
Va/€ L%uray y fale Fabio. 

Dia.Qjé du io ? (i cito ha de ler, 
no me acobardes aora 
honor, que quien firme adora, 
cu nada ha de reparar, 
y masfi íe vé olvidar: 
Vdblo.F ¿.Qué rt*a'idas,f€áora? 

JDij«*\íuy enejada con vos 
eftoy.F^Z^.Y yo muy turbado 
de averte, ay de mi! efcuchado. 

Di'Que hóbres so.F^.Va^ga?»c DiosI 

J^¿a,Los que algunas noches ha 
entraron á cite jardirí? 
con que intento, ó á que fia 
abierta fu puerta cíia, 
fabicndo que íuelo en él 
cftar yo?f^¿.Scñora,yo: 
Liíardo á perder me echó! a^» 
lolo sé que foy fiel 
criado tuyo, y que feria, 
digo yo, algún jardinero, 
fi ay aqui alguno.I>/¿i.No quiero, 
que os difculpeis cfte dia, 
para lo que yo he peníado, 
Fabio, en que vos me firvais., 
dilculpas no prevengáis, 
que os he mcncÜcr culpado» 
ÍíjZ^.No os cütiendo.D/¿i.Pues yo & 
c5 cutiendo, Fabio, a yo$, 

íolos 



foloscílanfios los dos, 
yo se que crxc^a gente aquí, 
y que vos quifíi lonUb.h, 
que vos el p4Í]b les dais» 
que U puerca les guarda/s, ' 
y que efpal cías les tíazcis: 
Y pücs diículparos no 

poü.is, y pues tíTa puerca, 
para que ocro entre^dta abierta, 
cítelo para que yo 
laitja caíi;bit n, advjruendo, 
que avcis de ir donde yo fuere, 
que vale ríe de vos quiere 
un oihdu. porque cociendo, 
quealsi el ridgo facilito, 
pues aytidarmc oy es bien, 
para vndeiico, de quien 
es coa^plice en el ddko^ 
Y pues ya la noche fría, 
con dcíiDayado arrebol, 
da prifa, dÍ2Íer>do,al Sol^ 
que k vaya con el dia; 
Aquella joya comad, 
doscavailos prevctiidos 
ayga en el parque eícondidos 
obedeced, y callad, * 
porquf mircíoiucíon, 
de vos valiéndole afsi, 
incencahazerdddeaqui 
falcad, lo que era traycion* 
£iio no faíga de vos, 
pues acallar os coir.biJa 
Uii opiuion, y vucAra vida 
cuydado, y íecrcco, á DiosV^A 
F-tf^.Quecsloquepaflaporwi? 
Diana, que fuy yo ha pcníado 
quien paíTo á Cretaldo ha dado 
y ha peníado bien, pues fui * 
quien a Lííardo le dio, 
y quede iü i íe fia arguyo^ 
coniocoi:>fideuce íuyo: 



Dff Don Pedro CaUeron, 



Sidíkubrcfu fecreto, 
csfoíiii-ar mi ínuerte; 
fi le encubro, es cafo fuerte 
lo que i ícesco, eítraúo apricCo! 
A Liíardo he de bufcar, 
para darle ^uenca defto, 
mas no sé donde, fopugrto, 
que oy no le he podido hallar; 
Pcroce,P..Qu¿ ay?F4¿.Sabcs, di, 
adonde Benito eíU? 
-P^r.GÜeca ce lo diri 
/vi^.Gücca lodirá?/*/r.Si, 
_ « Prl^io muy amado; 
^^^.Qué efcüíado impertinente! 
/^^r.Qf.e macho, Tiendo el pariente 

lubíidio, que fea cícufado. 
F^b Q<^é puedo hazer? mas qué dada 
hazer lo que debo yo? 
Dianademiíefó, 
quando de otros muchos poJo, 
pues que he de ayudar la, es liana^ 
y es el roas honrado acocrdo 
pues íi vu Duque en Mátua pierdo,^ 
otro Duque en Parma gano, 
-.Pfs>Pcrocc.P^r.Señor. ' 
/^Jí'. Aunque can obícura viene 

la noche, que el ceño tiene 
lleno de fombras, y horror, 
me importa elia noche ir 
iucra de aqui, haz por tu vid4 
que cfíé toda recogida 
la gente, por íi íaüc 
al jardín quiere Dmuz 
y a Dios qüc de )^x\u cftoy^ 
y no me cfpcres por oy, ^af. 
Per.Yo no haré.ní aun por raañaoa * 

ni aun por cílocro, en conciencia! 
antes de verte ir me alegro, 
porque no es alhaja vn íucgro 
para contarle la aufencia. 
Salentodosvtftidosue v ulano s^conef^ 
í^d^^yj^ pirulas, UJ^raa.y Cr&uiaQ. 



U/,PQtt es tan de ftóche ya, 
bien puedes enerar conmigo. 

P^r.Qijicova all3?L(/: Perore, amigo, 
dcccncos.P^r.Qükn va allá? 

Z^/'.Bcnico, quien ha de fer? 

Prr.Scñor, y ptimo, qué error! 
oyqucm¡íuegro,y ícñor , 
os ávido cneoeíler^ 
no venir en codo el día? 
j en verdad qoe n:\juy inquieta 
avcis tenido á Gilcca, 
VHc/la prima, y muger Hila. 

I-//.Tuvc cierto inconveniente. 

JPrr.Quicn viene coa vos?L//^Ha (ido 
vn deudo, que á verme ha venido. 

Per.Lucgo ya ay otro pariente? 

Crat.X que dcíde aqueftc día 
muy VBcftro atnigo fcrá. 

f /r.iian vi Jo lo qoe fe va 
creciendo la arcunia mia? 
yo á dczir á mi muger, 
que ay ocro prlrBO en campaña^ 
^ue venga á abragarle; eñraña 
taatilia dcve ícr! VaJ^ 

Crof,No pudimos efcufar 

el vtrrac.Lz/.No importa nadoí 
.-pero ya que en eíle trage, 
bic n ^omo el Sol entre pardas 
T)ubes> uncos reíplandores 
diifiímulas, y disfrazas; 
ya que dentro del jardín 
tener ocultas me mandas^ 
para los úos prevenidos 
de aiero, y de fuego armas. 
STa qoe á íii puerta has deseado 
criádos, que las cfpaldas 
|e guardan, y en eüe parqee 
VII4 carroza emboícada, ^ 
dioic, (eñor, que es cu inccnC0|| 
para hablar oy á Diana, 
dcipues de leis, ó ocho üiafij, 
gue de los jardiqesialcaS| 

i 



la Criada, 
hasavi4o tnfníírtef 
de haicr prevenciones tantas? 
Crot.Ky Lifardo ! á mas cmpe«os 
la ambición de mi honor paíííí, 
á mas riefgos fe deípeña, 
y mas peligros Ic arraílran, 
que el doliente, á cuya vida 
¡mpoíisíblc es la cípcraBfa, 
de otro iaipofsiblc ha de haze? 
contra veneno fus an^as! 
No quife dezirce, quando 
te llame aqucíla mañana 
á aqucfle fuerte, que eftá 
de Msncua, y Parina la raya¿ 
qaando ce dixeque hizieras 
la prevencioivde las armas, 
y quando traxe entfc6bo 
cíla gente, que me aguarda, 
la cauía porque cu entonces 
dificu'lcades no hailafles, 
pues awnque buenos no fueraií 
tus coníejos de importancia» 
Aora, íi, te diré 
de mis intentos la caufa, 
porqne dencro del peligro, 
es necio quien le repara, 
que vna cofa es pre venirfe, 
vifto dcíde fuera para 
no entrar fe en él, y otra cofa 
es dentro del, cara á cara, 
mirarle, parafaür 
del con valor, ó con mana. 
Deí\os dos eitados, pues, 
■Liíardo, en el que ce hallas, 
es en elxle n:iirar como 
hemos de falir, pues baila 
dezirtc, que en él eftamos, 
con can grat^e, caá eftraña 
tcfolucion, que no ay ocro 
fiiediu para midefgracia, 
que morir , pues que no avemoí 
4^ buJivcilc;^ las ei^aldas* 

l9 



Di Don 
Ta aJof6 a Dlafia, artigo, 
4t cal íucrcc, que e« D¡aQ4 
el aliento de mi vida, 
la inípiracion de mi aloia. 
Luc^o no vivo (ia ella, 
y mas quando con etrana 
acción ocro dueáo eooie 
poíl'cfsioa de ra¡ cfperan^a. 
Dezirs^e que Ú ciempo puede 
hazer que ilcgae a olvidarla» 

delito, no conícjo: 
ó mal aya amor ! tnal aya 
el prin:)cro que aíleato 
caíi vil, can torpe, can baxa 
prppoficioo, como Bazei; 
argumeílto de que aya 
coníuclo jamás de véc 
en otros bracos fu dama! 
Miente quien dize, que ay 
olvido, la prueba es clara, 
<|uc fi amor es vna eftrella, 
que influye en mi cíh tirana 
paÍ5Í0(i, y cRacQrellaíieo^pre 
cftá en ei Cielo clavada, 
xomo fdltara mi amor, 
^micntras mi eftrella no falca? 
y fiendo afsi, que es for^ofo, 
•que vn hombre con ella nazca, 
C£ íorg ofo que con ella 
muera; luego es ciencia vana, 
que lo que oy ha ñdo amor, 
íer pueda olvido mañana? 
iST afsi intenco aquefta noche, 
paes no puedo lin Diana 
vivir, morir de vna vez, 
y no, Llfardo, de tantas. 
Í^.Qué es lo qoe avernos de bazcrí 
Gr í?^Liíardo amigo robarla, 
««o tne repliques, ya ye 
que vas á dezir hi citraña 
cnemirtad, que haa tenido 



'oCalderofté , 
que teniendo en efta acciofl- 
quexofo á MiUn, y á VLmtaaí 
ha de quedar deUruid^, 
fin defcnía alguna, Parma. 
Todo lo tengo mirado, 
y todo no i^» porta nada, 
como a Diana no pierda, 
pues logrando yo á Dianai^ 
con ella todo me íobra» 
fin ella todo me falca. 
Li/.A. tanca reíolucion 

Ro he de refponder palabrai 
íino morir á tu lado; 
tnas permiteme que haga 
fola vna pregunta. 
Crot.DuLi/lEiii Diana avifadaí 
de que cu la efpcras?Gr^r.No¿ 
U/,L\icgo no es la gufto qae hagaí 
cíla violencia?Crí7í.Es aísi; 
mas no temo fu dcfgracia. 
UfCoMoKrQt.Como quantas vezcji 
pedi eíla licencia, tantas 
llorando me la negó, 
y fupucílo que llorava¿ » 
el no dari|)ela, Lifardo, 
no^e llorara el tornarla. 
Y en fin, (i como otras nochcí,j 
efía noche al jardín baxa, 
perdonara íu refpcco, 
que aunque le tiene quien ama^ 
cal vez quien ama le pierde. 
Lr/.Sl las íombras no me engañan 
la puerta á la galeria 
de íu quarro abren.Cr. Dos damas^ 
falen al jardin.L//LSeran, 
(in duda alguna ella, y Lauras 
Cro/.Eocubramonos los dos 
entre eftas cfpeías ramas, 
ha^a aílcguraruos k^iea 
de qual es. 

Salen Diana Laufá^ 
DÍ4»0 nwchC) «mf^ra^ 



La SsnofA 
pofs de los hurtos ác amor 
cfvS U noárurn^ capa, 
el modo, que blandamente 
hiere en las hojas el Aura. 
Laur,Y que bien fucna en los triñcs 

íu apacible confonancia! 
Cr.Las dos íon.L//.B:é las dos vozcs 
conQci.Crot. Soio nos falta 
recoDocer dtíias dos 
qual es Diana, y qual es Laura» 
que fuera mu^ bueno errarlo, 
íobre f revendones cauus. 
LifHo lo pref urnas, 
y dcxa e(le engaño alia 
á las farías. 
Cr6?/.Accrquemonos vn poco, 
Dia.LsiUTi.Laur, Señor i ,quc cnádas? 
DhÁ^ov ver íi de mis triüeias 
puedo divertirme, llama 
los muíicosj oyes, mira: 
Que harc yo para engaris, 
j que fe detenga mas? a 
Crot.Xz que evidencia mas clara 
avrá, pues la que quedare 
fola Liíardo, es Diana. 
Xj/^Supucfto que no es poísiblc 
engañarnos ya, repara, 
en que íalicndo de aqui» 
al ruydo de las ramas 
podra ver que íc le acercan 
dos bultos, y es recelarla: 
j aísi es mejor por detrás 
dcíle cenador, que eipalda^ 
nos haze^ falir mas cerca 
de ella.Crc/.Bico dizes» 
i^lfMh plantas 

íígye.L¿i»r.Los muficos 
voy a traer. í^a/e Laura. 

Díjn.Yo Bo eíperava 

mas que á cmbiaila, para irme 
adotid: Fabio M»c aiíuarda. 



I, f /<í Criada. 
Gil.O que de mal fe me haze 
dcínudarme aquejas galas, 
fii) que Bcnico las vtal 
yo he de ver ti cíVá ya en cafa. 
Psrote reboz.Uo , f /alen todos for, 
¡a otra puerta. 
P^r.HiQa ver adonde va, 

voy figüicndo ácfta picana. 
Gi(.Es íiñoraíD/á^í.Mas que viene 
á ertorvarcnc cita villana: 
fi, yo foy.¿//Aun íe cftán juntas 
lasdos.ü/^.Gilcta ,aqui agualda 
y no te quit;:s de aqui, 
ya buelvo«G//. De buena gana. 
D/j.DcníC actevíniicnto amor. 
Li/.Vcs como Laura fe aparta, 

y íolo Diana q».ieda? 
Cr(jtX de mas cerca mirada, 
lo dizc mejor el mudo 
biiilar de celas, y galas: 
ya no podemos errarlo» 
L//.Dcxa que fe alexe Laura» 
¡Jia.Qjáictí no fupicre de amor^ 
no acüíe, no, de libiana 
ciU acción, aprenda á amar 
clquchavicre de juagaría. Vafí, 
P^r.Quc hará aqui a íolas Gilcta?. 
LiJ^Xz no k Ueícubrc Laara, 
aoraes ticmpo.Cr^/.Pcrdonij; 
hermoiiísima Diana, 
ó no perdones; la puerta 
ccj:;, y nuertra gente llama.. 
G//.Ay, ay demüCro/.No déj VOtú¿ 

con Cu cípofo vas» 
Ptfr.Sc engañan: 

voeflaik íuercedes adviertan^ 
que cs.¿/](.Nadic diga palabraí 
¿ le meterán, íi hablare, 
en el cuerpo quatío valaí. Vanf^ 
P^r.Marido ío de! Paular, 

y aun ínas que el Paular me fafta. 



Ve Don Pedro CaUercn. 
la pftfi. r ccJiíoJoal Aura, hu/ó, íí ¿I U hizo 



t2 



bucli, v^fic yo i.c d.cras, 
guarJaadocc las cípalJas: 
Ya íabes donde, al pri T>cro 
Juerce, termino de Parma; 
venga aora el mundo, pues y% 
cfti en m¡ podec Diana. Fjjl 
y^r, Va/an muy co hora buena 
fus mi^rcedes, y (i mandan 
otra coía, me la aviícn, 
qae á mi no fe me da nada 
por m¡, íi no por vn prijiio, 
á quien Gileca hará Falca. 
Sa^e Laur.Yíí lo« mu (icos detrás 
de eíTc cenador, Diana; 
feñora, pero qué veo? 
cftruendo de ruido, y armas 
á las puertas liel jardín? 
traició.Pfr.Ní) hables mas palabra 
Laura, que te meterán 
en ci cuerpo quacro valas. 
Laur.Dcnm: la cnuerCe , no imporra, 

íi íe llevan a Diina. 
P(?r.M:jorlo hiio i^ias conmigo; 

Gileca es á la que agarran. 
Li»r. Tu eres Craydor, y porque 

yo no dé vo2es me engañas. 
P^>.E1 cngafiado yo fuera, 

ano fcr Verdad candara. 
Liwr.Pucs coi«o, viendo llevar 

á cu fuuger, no los macas? 
P^r.Como cílos deven de íer 
gente del Refugio, que anda 
quiraad^ por caridad 
á las mageres que canfan. 
ij/ir.N^es íiao temor que tienes. 
Fer.Dc que la buclvan mañana. 
Laur.Dly^c, pü¿s,fifde Gileca 

la que llevan? 
Prr.Siá Dios gracias. 
^^aur.VcTC el Palacio, y vcr^ 
fiporclru¿doDUu4 



de lu quarco, diré al Dizque, 
por librac we, qaanco palla, 
y que el que a Diana lleva, 
es d Principe de Parma. f^af. 
Per.PoT cfto es bueno íer vno 
callado, miren tt hablara, 
pudiera íer que me hiziera» 
algún diígalio en la pan^a, 
que efio de averie llevado 
á ídí íwoger, no me agravia, 
que ellos los cargados foa, 
pues ellos llevao la carga. Fafi 
Salm Flor , SHvia ,/ Pérciam 
/l&r.Mclancolica íalgocon el dia» 
por vér íi la ccmplada cccreria. 
República del viento, 
q íus esferas pdcbla ciento a cIcco(¿ 
de acores, y bornies, 
de facres, gcrifalccs, y neblíes, 
divierte generóla 
ía prcfuncion de vna pafsio zelofa. 
5*;Ví;.Quien pudo oy á los Cielos 
obligar á d;zir que tienen zeloi? 
, Fhr.Q^iCíí á los Ciclos pudo 
cbügar á íciicirlos ? no lo dudo. 
Y pues hablar tan claramente tengo, 
lepan el SoI,la Aurora,el Alva, el dia, 
que cengo zelos,y de quien los tengo, 
Crocaldo dueño infiel de mi aivedrio, 
Ciocaldo,in julio ardor dwl pecho mío 
es quien zelos me ha dado, 
viendo que de Diana enamorado, 
ya lo he íabido, cada noche pafla 
á Mantua disfrazado, 
maripofa del fuego en que fe abrafa. 
Sepan también, q e(la4a caula ha (idd 
de avcr á aqueftc tuerte yo venid©, 
qes termino deParma,yMácua záoic 
para ir de «oche,todo el dia íe cícóde: 
^íepaR fiaalíncasc, que oy cipero, 

*«^5 



La Se^fá^y la Criada. 
ptics muero, ver la pena de que mticro* 
5//c^.Prefto cíhras vengada, 

pues con el de Milán luego ca£ida 
la vcrás.F/or.Haftc engañado, 
j^oe perderla él ao alivia mi coydado^ 
anees ion oías aús zelos, 

per to que hade pcxdtT^Dent.Dian.S0C0XtO^úÚ0Á 

JP/or.Qué voz tan teojcrofa! 

ios vientos ha cortado la(l¡:nora. 
Sil.Eñ eíTe monte ha (ido. 
Hor.Xi no folo es afíombro del cido, 

pues ya también los ojos 

íe meten á la parte en los enojes: 
vés precipitado 

vn bruto, que fin rienda desbocado, 

íabicndo peña á peña, 

por deípcñarfc mas, no fe deípeña? 

Si la velocidad, ay Dios ! peririte, 

bien el objcdo que la vifla adcnite, 

<es n>ugcr.»S//t;.Yá cayó el cavallo, y cllaji 

exhalación, (ino arrancada EtírcUa, 

precipitada al fuelo, 

á oueñras plantas dá.D/.Vaigame el Ciclo! 
r/ar.lufeliic hermofura, 

íi rayo oo de la R«gion roas para^ 

quien ere5?»S//.N¡ refpira, 

ni habla, ni oye, ni mira. 
27<7r.Llaaia eüos Cazadores; 
^//iül.legad todos, llegad. 
Salen algunos. F«í?,Triftes rigbres! 
O/r^.Qué niiíerablc fuerte! 
jP/^r.Eita muger llevad á aqueffefucrtfj 

y al Alcayde dezid, que íu tecaedio 

/trate, bufcaado el laas eftraño mediOj| 

que á fu Talud importe, 

7 defpues bol veremos a la Corte, 

que ver mis zelos ya, por oy no quier6¿ 

aviendo tropezado ca eñe agüero; 

Llevadla, pue;?. 
'^ale Fab.G¿ Urdas Cazadoras, 

Viíkis, pues íoib dcrte Oriaonte Aurora!^ 
ffl»S«r, que vg Ccftjco c^tm?. 



Dof7 Pedro Caldefon, 

F/or.Quícn es eífa mugerPi^^^^.Vna hija nua| 
que a la caza ¡nclinaday 
nacÍG,para morir tan dcídichada. 

f&r.ElTa fiiugcr,ó miíerablc anciano! 
en eííc fuerte cfta^y aunque no ci vanQ 
cl temor de íu vida, 
a lu aliento veréis rcfticoida: 
No os aflijais,(ino acudid á vella, 
tratad de fu falud,y quanto en ella ^ 
huviercis mcncfter pcdid,cn noiTibrC! 
de Fioríy porque trifte no me aflombrc 
laílima femejante,loque huvierc 
me av¡íad,íi muriere,© (i viviere. ^^/h- 

FahAy iofcliic ! ay triLte! ay deídichado! 
que buena quentade Diana he dado! 
como vio que ya el dia 
dcciarava el peligro ^ que vcpia, 
dio los pies al cavallo,que irritado; 
íe le deíefperó tan desbocada^i^ 
cftandofucedida v 
la miíera tragedia de fu vida.- 
Efte es el fuerte,donde 
en trifte Ocaíojtanta luz fe cfconáer 
dezidme,amigo,qBe apofento ha (ido 
donde cftá vna mugcr,que aora ha traidor 
defmayadaP^y^/if el AlcEn aqucfte rccogidof 
la dexo.por íi acatóla caida, 
con eldefcanfo vn poco fe repara. 

Fab,No viviré hafta bella. D^«frc?.Pára,para; 

Fab,Wc\ coche aqui ha llegado, 
mas que me ¡mporta,acudo á m¡ cuufado.F*^ 

^jilcaydMsíS que es otra aventura peregrina? 

D^«^¿^.N¡oguno corra al cechc la coitioa, 
haiU que fe prevenga 

al Alcaydc.^/^.O Lifardo!L/7.Qüc fe tengí 

vna dama,que viene 

en aqueííacarroza^aqul conviene^ 

del fuerte en lo mas intimo,y fecreto¿ 

que es cofas de Crocaldo./i/í.Yo prometcj 

fervilla en quanto pueda. 

Uf.H^z Ikgar bien el coche.^/f,yá ip gueda;^ 

Í^Bjcn puedes apearte. 



La SeUora, y U Criada; 

fc¡cllaDIana,porque en cfta parce 

ocultarte coavicnc, 

raiencras llega Crocalclo,quc ya viene, 

porque acras fe ha quedado, 

aflcgurando,ay DioslSale G//.Hemos llegado 

pri(iio,do me craeis? íi,pues diícreca 

fe paro en eí^a caía la carreta. 
ii/,Cicl0S,qué es lo que veo, 

que mnandolo ní ás,meno lo creo! 

Villana,laüce fuerte! 

coaio has venido! donde? de que fuerce 

en aqueíTa carroza? 
G/V.Pcníavíín que traían otra wo^a? 

pues yo ío la traida.L//¡Oy perderé la vida! 
GiúY íi fue vueíTo amor quien ha obligado, 

dezidaie,de que eüais can enojado? 

dexalde allá á Piroce que le pefe* 
LI/ÍQ^é aquefto fucedkflc! 

Qué hará Crocaldo,ay Cielos! quando vea^ 

que eña villana la robada fea? 

Kecirar me pretendo, 

anees que él llegue á belIa,porque entiendo, 
que aunque él igual conmigo hizo el engaño, 
fobre mi íolo ha de cargar el daño, 
i fin mirar que fu culpa me difculpa, 
que el poderofo nunca tiene culpa: 
J afsi fepa el engaño deíle día, 
mas de otra boca;y en aufencla mía 
llevad aqueüa dapna,y de efcondcUa 
tracad,donde ninguno pueda bella, 
Vece de aqui : qué penas! qué moleñias! 

G//«Han vido! fi íe irán,que no fon beüias: 
Afee que otra fuerce m«s habrava, 
quando villano en mueña cierra eñava. Va/, 

¿.^.Quitarme aora quiero 

delance de Crotaldo^porqne infiero 

mi muerce,íi le aguardo, (dos.. 

aqui no me ha ác hSL\[2Lt*SAUGrota¡do,)t cria-i 

Cr0^.Donde,Lííardo, 
elSoleñáque adoro? 
donde laeitre[la,cuyftaufencia lIoi;o? 
^ij^ndeci hcKjne^olo di^? 



De Dqn Pedro Calderón, 

donde la luz, qae al Alva dcfafia, 

que yo, porque viniera 

mas (egura, peníaudo^ ay Dios! que era 

gente que la ícgtiia» 

vna cropa, que acafo'acá venia» 

me decuYc, por bella, 

y aflegurartne, con recono€ella? 

Cocho no a\c rcípondcs? 

el color mudas, y la voz efcondes? 

dimc donde cfcondido 

cftá el rayo del Sol, que hcraos craidoí 

donde le has ocultado? 
Lí/.E(\c rayo, que al Sol hemos hurtado, 

en eíle fuerte eftá, al Alcayde dixc, 
^quc en él laret¡rara»Crí?í.Que te aflige?, 

íi en él €fta,que teme tu coydado? 

Iré a verla, y en lagrimas bañado, 

la pedirá perdón mi atrevimiento, 

aunque mi amor difculpara mi intento. 
LifXo^ antes que llegue a verla, me retiro; 
Cr/j^¿7.£{lrañas cofas fon cñas qQe miro! 

De Crotaldo engañado, 

á robará Diana. le he ayudado, 

fi cfto llega a faberfc, 

Parma, Milán, y Mantua han de perderfe^ 

y afsi al Duque avifar de todo quijero, 

para que lo remedie, que cfto infiero,, 

que en ley de buen vaííallo 

¿evo hazer,lDcgo es jufto executarlo. Vaf. 
Cr<?^Triñe á Lifard© veo, 

y al Alcayde no hallo, algún mal creo» 

00 es mi íofpecha vana. 
Sale Fab,GxtiQhs á Dios,q en fi bolvio Dianas 
Cr(?f .No me dirás, villano, 

donde eí\á vna muger, vn cielo humano» 

que traxcronaora 

aqui?/*ií¿^.£Üe es Crotaldo, y nada ignora», 
ya fin duda íabia, d p. 

que Diana venia, 

y que cayó también, pues que pregunta 
por ella. AeL 
^<?gcr; máio difunta. 



SeUor^y y Id CrUda. 
¡al foí^O que le dio un gran caida, 
llegó aqui, pero ya rcílicuida 
á íu aliento fe vé. Vafe Fabio^ 

Crí?^Ciclos, que he oido? 

la carrosa fin duda avia caldo, 
y eda la cauía era 

porque Lilardo hablo deña manera! 
Mas^ pues, viva la veo, 
lagrimas dé en albricias al deíco. 
. Sale Dima.Gi acias al Cielo.que otra vez refpirol 
donde elioy, Ciclos ? como ? roas que miro! 
cfte es Crotaldo, preño Ic dixeron, 
que cflava aqui, las gentes qae me vieron* 
Crot, Con temor la he íp irado. 
D/^».Con vergüenza le he vifto^ 
Cw.Pero que me rehilo. 
Dian.Pao que me he turbado* 
Cr0t,Sl amante, y firme adoraré con elU 

el noble acie vi miento de cr^cllao 
jD/^.Pue5 doraré con él amante, y fírrne, 

el noble acrevinríiento de venirme. 
Crot,PQf)^g amor en mis ojos, en ítíÍs labios, 
afcdos que difcülpen fus agravios. 
P/<«».Pofiga amor en mis labios , y iieHdoyo lacaIpada>Cr¿?^Aqui 
en mis ojos. 



afectos que diícuipcn fus enojos* 

Croí.Mas rano es rrii ccmor» 

l)¡auMi pena es vana: 
oye, Crotaldo^ 

Pr<?í.iUcuchamc, Dhna^ 

que antes que tu hables, es juño^ 
que yo las difculpas dé 
a tan grande atrcvímieato, 
como verte en m¡ poder. 

Piií.Pucs íi tu das las diículpas, 
firme, amante, galán 6cl, 
de eflc atrevimiento, antes, 
qué te diré yo defpyes? 

ICrííí.Nada medirás, Diana, 
que es lo que yo intento, en 
de no efcucharce qttexoía. 
mi qu^xoU ? QC quc^. 



RO ay culpa ninguna; quita 
ignora que es. el amor 
vna paísion tan cruel, 
que tirana, no fe rinde 
a ta¿oii, conkjo, y ley? 
JD/^.Nadie lo ignora, y mayot 
mente, fi en mi eílremo vé 
atropellado el decoro 
de tan principal muger. 
Crot.Es verdad, mas coníider^, 
que á vn yerro de amor , no es ble(| 
el nombre darle de yerro, 
pues trac dorada la tez, 
y mas íi al de «mor fe añade 
el de los i^los también; 
porque quien podría cfpcrat 
verte en ageno poder? 
X ^fii^ puvinicitdo ü (hñOf 



miictio, Diana» que 
« unco rieígo ce hallaíícs 
oy en mi £ttada?D/4».Qae bita 
en el eítilo galán» 
y en clccrmino corees, 
no me has dexado que diga, 
en oii vida no fabré 
quauco he eftioiado el oírte; 
ay Crocaldo ! encarecer, 
que one hallava em-bara^ada 
conmigo, por no fabcr, 
que diículpa avia de hallarfc 
a tal üfladia.C>í?/.Quc biea, 
en las finezas conftance, 
y en los eürcinos fiel, 
DO te das por encendida 
de tu ofcnía, que pensé 
que no ce deíenojaras! 
JD/á.Yo, que oíenía?Cra.La de avrt. 
atrevidou^e á traerce 
con vn riergo can cruel, 
que pudiera la caída 
^ coñarce la vida.D/^.QuIcn 

tan preño te lo concoí 
^rO'Vn yiliano.D/^.Aqueffe es 
vn criado mió; mas adonde 
te hallórCr¿?,Al inftante llegué 
a! tuerce eras ti, que yd 
nunca de ícguirdexc 
la carroza.Lí/^i.Que carroza? 
CrOt'Lg que traxo.D/j.No bien 

intormado i^.ás, que á mi. 
Gr^.Suípende Diana, deten 
la voz, porque íiewco gente, 
y no todos ce han de ver, 
recirace aqucíTa quadra, 
haüa que ícpa quien es. 

r a/e Diana ,y fale Ufar da. 
ekara deíengaiiado 
Crocaldo : yo, aunque incentc 
huir lo he penfado mejor. 



7 Calderón, i y 

que RO he de haier.nc culpado, 

aunque la mucice me ¿é* 

Señor los acalos no 

cftán en mi a^a^fíO.Crot Pues 

quien te culpa á ti, Liíardo, 

fiendo cu por quien halle 

la paz de toda mi vida? 
i/^Quando enojado eíperc 

que me hablaras, irritado 

de aquel deícuydo cruel, 

con los bracos me recibes? 
Cr<?í. Aunque gran dekuydofue¿ 

que coílar pudo fu vida; 

tu que culpa tienes del? 
i{/;Ninguna, feñor.Cr^.Y todo 

ceíso, quaude á Diana hallQ 

con íalud, que la caida 

no la hizo mas aaal, que avefi^ 

con el íu^o dcímayado 
fu divino roíicler. 
jJ/^Q^c Diana ? 6 que calda?^ 
tu no la debes de avcr * 
vifto?C>^.Si he \iño.Li/.k Diaoa^ 
CfOt.k Diana, digo, pues; 
que diíicultad ha ávido, 
íi aqiri la mande traer, 
y tu la traxiíie aquí, 
que aqui la halle? ¿//".Mira bien, 
fenof,fihas viftoá Diana 
aqui, porque yo.Croí.Qae e(lé$ 
tan necio ! íi has lüfpechado 
que murió del golpe, vén 
aquefta quadra, y verasía 
buefu, y fana.¿/y.Perderc 
el juizlo la hallo aqui! 

Cr¿?/".EÍpera vn poco, deccn, 
no eneres, q«e entra gente, y til 
folamente la has de ver. 
Sale Flor.Sd\oiy Flor cu pr¡(na,i caza 
íaiio á cfte monee, y á él, 
por íeguirla , ó por buícarce, 
íu p^aú fallo cambieu. 

' - crou. 



La Señora 
- Crot,ky de rri! fi algo ha fabido? 

Li/.]}\it% como lo han de íaber, 
yo con andar en ello, 
vive Dios, que no lo sé? 

Sakn Flor, Duque , y gente ,y Fabio. 

F-/or,h ver mi dcídicha vengo, 
íupücílo que vengo á ver 
mis iclos^Fab.Ea gran peligro 
cftá Diana.Gr^f.Tus pies 
me ák.Duq.Donác aveis eftado, 
que canto os dcípareceis? 

Cr£?/.En cílos montes á caza. 

F/orAy felfo, Ingrato, y crucll 

Duq,Ei\c es el mejor remedio. 
Croraldo, ios hombres que 
tienen las obligaciones, 
que yo tengo, y vos tenéis, 
de qualquiera enemiftad, 
de qaalquiera enojo, es hUa 
hazer arbitro al azero, 
á la campaña juez, 
no al engaña, y la trayclonji 
porque las vidas aquel 
fluica, y el aonor eftotras, 
y el honor fiempre ha de ícp 
Tcfervado al enemigo, 
y no ha de tocar en él, 
que ü el vencer íin matar, 
confíguc noble laurel, 
que coníeguirá vitoria, 
que es matar, y no vencer: 
S afsi, íi el Duque de Mantua 
es vueflro enemigo, hazcd 
guerra á fu Eftado, mas na 
a la opinión le toquéis. 
Robada os aveis traido, 
todo, Crotaldo, lo se, 
a Diana, vna hija íuya, 
y eftár Diana no es bien 
en mi Eílado, con dcíayre 
tan grande, como en poder 

^ucUfo cícondUá, y ocultáis 



y y la Criada. 

Y aísi, que parezca hazed, 
porque quiero a todo el niundo 
con eíto íatisfacer, 
de que no fui parte yo 
en tanta oflada altivez, 
viéndola con mas decoro 
en ini Corte, en midoíel, 
haQa que la reftituya 
á íus Ellados, porqoc 
cfto de fer vucüra efpofa, 
ni ha de fer, ni puede fer. 
Crí í.Señor, yo á Diana, yo 

robada!D«^.No lo neguéis. 
Cr£?/.Ay infcii¿e de mil 

íi la hallan,quc he de ham? 
Lif.Como han de hallarla, fino 
eftá en el fuertePCrof .Otra vez 
buelves á quitarme el juiziol 
B^^.OIa, abrid, ó romped 
cíías pucrtas.Cr/jíi.Aqui eíla 
Vna á9.vns,SaIe D/^/j.Avrá mngcg 
mas infelize 1 ícñor» 
fi humilde puede á tus p¡e& 
hallar piedad, yo, Diana. 
Duq.M<¡tiá del íuclo.F/(?.£fía es 
la que oy cayo del cavallo, 
y la que yo retiré* 
Croí.Eña, feñor, es Diana> 
encubrirla imaginé, 
por eícuiarte elle eaojo, 
mas puedo que ya la vés^ 
á peligro fiicedido, 
trata el remedio, porque 
el bolverfela á íus padres, 
ni ha de fer, ni pucoe fer. 
Flor. No ha de valer te el engaño,^ 
traydof ; feñor cfta no es 
Diana, por dar lugar 
á librarla, quiere hazer 
cftos cftrcrtíos Crotaldo, 
porque cita rs vna muger^ 
hija de aquel hombre vic^o. 



De Don Pedro Calderón. 
^tte yo l cftc fiieríc cnibié Gí/.Lucí^o no tic comprareis? 



oy dcfmayada,y eflecra 

llegó en vn coche dcfpucs: 

Burca,íeñor,á Diana, 

porque efta no puede fcr. 
'^¿.LíbrarU aora del ricfgo d ^» 

es lo que yo he mcncíter: 

£s verdad,efta es mi hija. 
^.Qué es lo que mis ojos vén? 

áqui Diana! aquí Fabio! a 

ciclos,como puede ícr? 
ror.Quc digan qae no es Diana! 
)«^.Alcayde.^/r4/.Dame tuspici. 
)«^.Que muger es eña? 
'A-.EíU la que Flor ha dicho es, 

que la que en vna carroza 

Lifardo craxo,y la que 

Crocaldo mandó guardar, 

pues negarlo no podre, 

es cíla,ícnor,que miras. 
aU G/7.Bravos guiíados par diez, 

conmigo hazeo codos oy! 
íiÉ'.Efta no es Giicca? 
ierMés como te queria engañar, 

para f fccndcrla deípues: 

mal ce ha íalido el engaño, 

Crocaldo enemigo. 
rí?í.Pües me ha dado la vida Flor, 

por darme la muerce,haré Á p. 

ladeíecha:Ya,fcñor, 

que es can injufta,y cruel 
I mi ruerte,quc en canco mal, 
I nada me íifccde bien, 
! advicrce,a:ira,D/^^. Ya baila, 
I cíiocnfia csfucr^áidé 
I vueñra Aiceza.gran feñora, 
¡ la íiianojque elpera,quicn 
defea fu honor,y vida. 
f/.Coíí qué comeré defpucs, 

y haré las deniás haiiendas? 
a^. Aunque mas difsjmtilcis, 
I ya 0^ avcmoi conoúdo. 



cga 3 hablar a DLína, 
F/or.Y tí) ella á hablar licgaré 
á la cauía de mis zelcs: 
Venga tu Alteza con bieo. 
G/V.Quc me praceicodos eílos 

eílán borrachos par diez. 
D^^.Quc Gs obhgava a fingir, 
ne íkndolo vos,el íer 
Diana?D/ía.Pues í»e lo pregancas,- 
yo,feRor,te lo diré. 
Crot.Rl apurar eño aori 

nos ha de echar a perder; ^ 
Dia.Cr'uáa. (oy de Diana, 
y quando á verla llegue 
rcbada,porno vivir 
fin cllajlafeguí; biea 
lodize claver llegado 
de la fuerte que llegué: 
y porque ella fe libraáfe, 
yo quife ctjlparme.D//f .Puci 
fu criada íois,con clia 
vcnid,íeñora,tambicn. 
Cr(?r.Al güfto le haeftado mal, 

lo quea ladiículpa bien. 
D»^.01a,llcgad la carroza; 

venga tu Aíceza,G/7. A la he. 
D/^^.Donde hafta cfcfivír al Duque, 
huefpcda de Flor fcrcis: 
y vos no efteis en la Corte 
el tiempo que en ella efté 
D¡ana,Cr6'r.Como íi con ella 
va mi vida?D»j'.Entrad.G/.S¡ harc. 
P/(?.En parte tenipia mis zclos 

fer eíla quien me los dé. 
Crcí.En que ha de parar aqueño?, 
£)/tf«.Baita,quc yo voy á ícr 
]aSdíora,y la Criada, 
quiera amor que pare en bien! 

JORNADA TERCERA. 
Salen CroíaldoyFabhyy U/ardo» 
iFi^í^.Como á JL^^atio |c acicyes 



La Señora, 

a vtmfiCrotSigmtnAo vengo 

el remedio de mi vida. 
Íjy.Adyicrcc.Gr^f.Nada cerno, 

dexadfne los cios^cn canto, 

que á aquella acción iii-c feíuelvo» 

pues ya inforniado tk codo, 

sé cu lo que eoolifte el trueco^ 
Vmp los dos^y fale Fíor^. 
ÍF/í?r.A.vrá paflado por nadie,. 

que vna loca le áé zelo*? 

íi oy viera Cr ocal do coniO; 

cfta Diana,bien creo, 

que de íu amor,y mis aníias^ 

acabaran loscílcemos. 
Cr^^Flor hennoíajá quien el Cielo 

amenaza con rigor^ 

porqoe por hcrmoía,ay Hocl 

naciftc íugetaal yelo? 

Mayor fuera tu doívelo^ 

íi yo tratara tos daños: 

py con cDcnt¡ras,y en*gaños¿, 

defengañcs vcRgo ádartCj^, 

ique fuerainjufto negarte 

engaños, y dcíengaños^ 

Para aquello me he actcvido/ 

a avcr entrado hafta aqui, 

aunque el deítierro a^aaísi 

oy de aii padre rocnpido. 

Solo que me oy gas te pidOj¡> 

oye,y laego ta rigor 

caftigue mi necio error 

con tu dcfden imptírcunO|^, 

pues ya caftigo oioguuc^ 

para mi ícrá mayor. 

jYOidcfigual á tu fuerCCj, 

dcfde el día que te vi, 

a adorarte me atreví, 

mas ao me atreví á quertrCüj. 

porque mi reípeco al verte, 

bella Deydad,me hizo (¿^ 

cobarde,por conocer, 

5UC wia ¿e/4^4 fi'^gfíUfi 



f la CrUda. 

aunque fe dexe adóraf,^ 
DO íe dexe merecer. 
Con cfta defconfian9a, 
quando mi padre trato 
cafarme contigo,balló 
ocupada mi eípcran^a; • 
que culpa,feúora5alcan9an( 
el que querer oo halabído,- 
porque primero ha qucridoí 
Mayor agravio no hiziera 
en quer€rce,el que quiíicra 
facar tu amor de otro olvido^' 
De Dia^a enamorado, 
perdóneme tu hermofura^ 
íi lo di^e oú locura^ 
no lo calle mi caydado,. 
vino; y puefto que he llegado^- 
á declararme contigo, 
íi con lagrimas te obligo^, 
íiíon füípiros te muevo,, 
haz tu coneftilo nuevo 
vanidad de mi cañigo.. 
A mi me iioporca avifaC^ 
a Diana de vn fecreto, 
que importa á íu honor,a efc(í 
de vn gran daño rtíflcdiar; 
liccotia,pucs,me has de dar¿. 
piadoianiente obligada, 
y por no ofender en nada 
tu refpeto hablar no eíperoj 
á Diana^íolo quiero 
hablar á aquella criada,; 
que vino conella,no 
te parezca groferia 
vér,que la deídicha miaí' 
de tu amparo fe valió, 
porque íi pudiera yo 
negarte que la adoré, 
ce io negara ; mas que 
te impui tara á ti^Flor bellaj. 
el faber que hablé con ella^ 
^í^beg (]uc 1^ {;obé? 



TU Don Ve 
Cr¿>^C^5taldo, negar que ha fida 
deícortcs ta petición,, 
fuera negar la razón, 
que de qucxarme he terido. 
Confieflo que yo he vivido 
loca de amor, y aun c$ poco, 
tu cuerdo; pero fi oy toco, 
que amot las fuerces trocó, 
aora tengo de cílar yo 
cuerda, pu«s q«c tu eftas loco. 
No has de quedar, que tormento] 
tan ayraío, ay de mi triík! 
que ya que zelos me ciite, 
no has de faber que los ficotos- 
y aísi, ícr tercera intento, 
fepa que Diana cíla aísi, 
poique quando hables de miy. 
en razón de nnis dcívelos, 
iligas que me diíle zelos, 
pero no que los íentl. 
No folamcnte has de hablar 
too Laura, ó parion tiraBa! 
nías para hablar con Diana, 
jío rojfma, yo, tchc de dac 
tiempo, ocaíion, y Ingar; ^ 
que fí de mi injuíla cílrclU 
wc quedó alguna centella 
de agravios de cu mudanza, 
no quiero ya mas venganza, 
q-uc mirarte hablar con clla»^ 
Con cftd curar intento 

• mi pefar, fi en mi ay pcfar, 
paes Lelos no pa^^de dar, 
quien no tiene cntendimicntOf- 

E/^o/. ALcayo, Flor bella, atento, 
qoiíicra a tos pies rendido, 
que los bracos que tepido,. 
mej^rando mi cuydado, 
fueran oy de enamorado, 
eomo fon de agradecido. 
Abrácala, y /ale Dían^ 

, I 



o Cálderom 

lapa2,f!óf,(?hrrc!osaoí, 

pues aísi.Cr^í. Válgame Dio$l 
Dúi.Oy ccílará nucfira pena, 

que fí Croraido enagena 

íu voluntad, claro efta, 

que el deftietro ceííará 

de Diana.Cror.Eftey perdido? 

C eílb es lo que te he pedido, 

licencia de hablar oíc da 

con Laura.F/or.Crotaido, yo* 

aun para hablar la daré 

coa Diana.Crí>f.Baftaquc 

hable con Laura> que no 

íoy groícro.F/^.Si hallo; 

iras cu amor qué dada aora?; 
OoA.Tu refpeto no fe ignora. 
Fio.A nú no fe me da Hada.. 
Crot.Bzñs, hak>Iar con la criada¿- 
Flor Mejor es con la feñora: 

Laura, donde eíU Diana? 
D/j.Mucho haré en templarme aquí^ 

viene ázia nofotras?F/í?,D¡, 

que yo la llamo : ó tirana 

ley de vna.prefoncion vana^ 

cfto me obiigaf á haacr! 
Sale G/V.Quien cs^-quien ac quiere 

vér?D/4.Crotaláo,. 
Gi/.Quien es Crotaldo? 

prcfto dezildo, ó callald<>> 

porque lo quiero faber, 
Crot.D€zk qnc efta es la qae qu¡er5¿ 

mientras eftá Flor delante, 

es fuerza, el mas firme araanreji, 

que coa amor verdadero j 

tanto esplendor lifongeré^' 

adoró, el Cielo e$ teüigo» 

de las verdades que digo, 

pues tu Deydad foberan^. 

cftimo hermofa Diana. 
^/.Refponde tu, pues contígcí 

habla, que tu Diana ere5». 
^^^•X ?§í§ Xcrdad.F/í?,§ue Ipcpra! 



ía Señor 

D/íi.ln el !o26 flb ay cordura, 
por mas cuerdo qae le vieres; 

f /í?.Crocaldo, cíío es lo que quieres, 
coüfidcra aora advertido, 
pues e(ío es lo que has traído, 
que agravios avré llorado; 
pues zSo es lo qac has amado, 
qué zelos avré tenido! V af. 

Cr¿?.Füe(Te yaFlor?D/J.Ya fe fue. 
^ Crc?;.Quicatc de aqui vlllarTa, ^ 
que ya no he de hablar contigo. 

G/V.Han vido, y como nos traca 
en yeodofe de aqui Flor! 

Cr^f.Dtxa tu, hermoía Diana, 
dcxa, hcrtnofo dueño hpío, 
que entre tus bra90s.Dij.Aparta, 
que penfarc al abrajarme, 
legun oy liberal andas 
de abramos, que por codumbrc, 
y no por güilo me abrajas. 

Crí^^Plega a Dios, Diana «iia, 
que él me deílruya, fí^y caufa 
á tu enojolD/j.Cauía avia 
de aver ? mis ojos fe engañan? 

Cr^^Sin engañarle los ojo* (nu. 
pucde,D/.Qu£?Cr^.Engañar/c el ai-. 

Z)/V2.Claro cita, que comexlla 
coü los ojos no fe trata, 
no ha de creer a losx)jcs. 

Cr^'Si, mas ladiículpa aguarda, 
- entrará por los oídos; 
que defía fabrica humana, 
donde hucfped de apofento 
vive de preñado el alma, 
los oídos fon las puertas, 
íi los ojos las ventanas. 

<j/AAora bien, yo quiero irmc¿ 
pues ya no firvo de nada, 

Cr^^.No te vayas, que á los do; 
importa que no te v^yas, 
para hazcr oueftra deíecha* 

G/z.Ucde clUrme hecha vna efíacua? 



\yyla Criada^ 

Crat.X bolviendo i mi diYculpa; 

Z)/.Dircidpa zy>Cfo.Ofc , y fabrasU; 
Informado yade Fabio, 
y Lifardo, en quanto palfa, 
que tu te veniílc, y que 
robaron áeíla villana; 
.viendo traerte a Palacio, 
tu dlfculpa fue la caufa, 
para quctucflesen él 
la Señora, y la Criada, 
arraílrado de mi amor, 
oísé eotrar á cftas falas: 
ñ a Florabrajé.DM.Qcicaun nd 
lo nicgucsi Cr(7f .Nojporque echar* 
i perder VBa verdad, 
íi en vaa ír«cnrira haiiara 
la difculpa.£//4.Con todoeíTo 
me holgara qoe lo negaras, 
aun pe mintieras, porque 
etr el duelo de las diamas 
qu:da bien puerto el que míente^ 
fi .rúente á ¿efcoojarlas^ 

Crot^ots íTiejor dcíencjar 
con la verdad? D/J.SÍ, mas ayla? 

Crcf,.\ Flor abracé cn albricias * 
de que licencia me dava 
de hablarte, porque con ella 
me declaré cara a cara. 

.D/^Qu¿ cariñoías albricias! 
jDcro a quien ya tiene gana, 
Crotakio,dc perdonar, 
qualquiera difculpa baíia, 
no hablemos en lo que ya 
íu cedió : eofa fue rara! 
fioo al remedio acudamos 
de lo que fuceder falta. 
Efte engaño no es pofsible 
durar, pues de oy a mañana 
U ha de dcfcubrir quien íoy, 
y aun lo que dura es por traza 
•de ayer dicho yo que eftá 
ioc4 uci iuilo Diana* 



De Don Pedro 
Cf<>f.Htt€lgórac de fcbcr cíI6> 

que puede fcf de importancia, 
X)/j.Y afsi, antes que el deícngaño 
cierre el paílb á ia cfpcraí'^a, 
y (Jii padre con Fiibcrco 
higau a. bicro a las ar.^^s, 
traceíi^GS iaiir de aqci* 
Crot.Td no Lbcs quancas guardas 
cienes pucíias en Pjbcio» 
pü^csíi yo cacTíino hallara 
de entrar aqui, hablara 2 Flor. 
Dian.PüíS hroíos de hazti? 
Crtf/.Aguarda, Flor buclvc ya.. 

me buclvo á lacriada.^ 
CrotXo a enaaiorar á eíU crooCQ, 
qu^co á ella digo repara^ 
que es íiempre hablando concígo» 
Hersnoíiísiína Diana, 
á íolo verte he vcrido, 
traidaaqui de nás aníías.^ 
QiV9azs que es aqüclko ? vnas VCZCS 
fo Princeía, otras víllana> 
vnas Diana» otras Gilc:a> 
fo ^caío vuelíd pendanga» 
que dci palo que queréis 
me hazeisy en danda las cartas? 
Safe F/o.E\ Duque : válgame el Ciclo! 
viene al quarco de Diana: 
Aísi he de diísimular a p* 
que di iiccacia dk hablarla. 
Crotaldo, que atrevimiento 
es efte? tu en cita fala? 
tu en el quarto de íu AÍteza? 
diré al Duque quanto pa^a. 
Cr^^-I^ues tu mifma,. 

S alen el Du^uc , ji criados» 
JD»^,De que ion 

las vozes?/^/a.Dc que ya es tant;^ 
la oííadia de Crotaldo» 
que kaAa el quarto de la InfaRt^ 
1^ CPU^40| go idvcrcis 



Calderón. 

qiie íoy yo la q^e 'a guarda* 
CrotMi^^ Dios qat fue á avifaf 

al Duque, y que no de hunaana^j 

no, fino de vengativa, 

n)e dcxb enttac ; ó tiranaí 

vive Dios que he de tomaí 
^ de ti la mayor venganza! 
Dí4¿i,Vox cierto, Crotald©, vog 

no lo miras bien, no baila 

pcneroy en contingencia 

de perderle á toda Italia, 

Cao que v«a fola acción, 

que en mi diículpa guardava^ 
que es el decoro ccn que 
trato en mi eñado » Diana, 
taiTibicn queréis dcüruir, 
perdiendo con arrogancia 
el rcfpcto a aqutftc quarto? 
CrotXiüé te admira ? que te efpantíC 
de qae rompiendo tu ley, 
tu decoro, y tu palabra, 
locos cüremos, no y» 
de amer, de dolor los haga; 
viendo a mis ops; ay triftel 
pt cíente la mas tirana 
acciona, la mas torpe, oías 
cruel, que ha contado la famá,; 
por quantos efpacios buela 
de iengais veílida, y alas, 
deíde el Alva, IvalU la noche,; 
y dcfde la noche al Alva! 
Flor, íeñor; no es tiempo 
de que diísimule nada^ 
en lagrimas, y fulpiros 
mi verdad deíecha falga^ 
Flor, zeloía de amor, 
qué rigor! le dti á Diana 
veneno, con que rindió 
el juizio, infame venganza! 

Du^,Qvié áucs, CrotaldoPCrí^/.DIgd 
la verdad, donde yo efíava 
me lo d¡xer«R> que n«nca 



La Setof 
íft Palacio; áy Cielos! fa!u 
quíeo Ilerc las malas nnsvas,, 
ó ellas fe van, fi fon malas, 
que las dcfdichas, fcñor, 
de codos iabcn la cafa, 
ycllai fcván por fu pie, 
que no es mcneñcr llevarlas: 
Mira cfla beldad, feñor. 
Un deíecha> tan poílrada, 
qus entre cosfoías efpcdcs, 
de nada le firve el alma. 
Advierte, quiqi aventura 
tu honor, tu opinión, tu íaoia, 
Flor, 6 yo, pues para el muado 
mi delito ha íido amarla^ 
y el de Flor aborrecerla? 
^us dirá Milán, y^antua, 
Vicnd® que oy en tu poder 
perdió el juizio, á la tirati^ 
fucrja de fus zelos, quiea 
oy vívcen cu jconfiaojaí 
pero ya la vengaré, 
fíno me das á cus plantas 
de mis delitos juñicia, 
y de los íuyos veñganfa. 

S«jr.Calla, calla, que ya se 
que fon engaños que trazas; 

Crtfí.Licga tu á hablaría, y verás 
qtíícn es, ícñor, quien te engaña. 

f /í?r.Taíi)bií;n lo podrá fingir. 

£>//í.Firiga, ó no, yo llego hablarla: 
Vticftra Alteza, gran ícnora, 
que guQa diga, y que maada? 

Gil Que aunca a folai mc dcxcn, 
coa Don Caldo, y con D.Anaj; 
porque acompañada fo 
ícñora, á folas criada, 
paes en vicndo«nc lin gente, 
coíiio ellos quieren me cracaa*' 

DujMXo no es riagido, no. 

Crt/.Q^e dcídichalD/.C^ue dcígracia! 



no acropelleisml palabfl^ 
prefo en cfta torre quiero 
que efte¡s.Crí?.Si eílá prefa c! alma,- 
que imparta que lo cfíc el cuerpo: 
ay bellirsiiíia Diana! Fan/. 

Dent,Fer..Qi\\zn huvicíTe vifto vna 
tíiug¿r n-;ia.D¿#^.Qae es aquello? 

Per^Qon vn priado, por mas íenas,, 
que fe la llevó á otros Reyaos 
de edad de veinte y f;ris aúosE, 
véngala á reíUcuyendo, 
le darán fu buen hallazgo, 
ó a quien I¿ cuviere, lui-go 
fe h pcüiiáíi por huíCo. 

D¿iq.Vcá que es tíl-j^ 

Fior.V n viliano aada por Parma^ 
en deftcmplados acentos, 
pregonando á fu mugcr, 
cofi CQn que ctsdo el pueblo 
ha dado eníeguirle, que es 
fiiRuy graciofo fuera dcílo: 
y com^ eftas fabaadijas 
dan luego en Palacio, cree, 
que á Palacio íe han traido;^ 
la gran crilleza íabiendo 
•de Diana, ppr íi acafo 
.«iivíerce íus fentitíiientos.' 

I)//2'.Tracícle cu por tu vida 
a.Diana, que yo rengo 
oy muchos cuy^a dos, para 
tratar de entretenimientos: 
Pues á cafar con Diana, 
dizen, que paíTa Fisberco, 
y que ya entra en mis Eftados:, 
(qué pcfaríj al aiiftno tiempo, 
que el de Mantua con íu gente; 
viene marchando ázia ellos: 
Entre vn padre, y vp maridp 
ofendidos, coaio puedo 
.dcícaderíwe yo ? ay Cretaído, 
cu qa¿ de 4ud¿s me t)^s pucl^o! ' 



iF7*r.En Sn he ¿c Fcftejir p,c«, y 



yo á la caufa de mis zelos! 
itzid que el villano, Floro,- 
entre aqoI.Ffor.Ya te obedezco; 
entra, que te llama Flor. 
iSah Per.Xi ando yo a la flor dd faer^ 
y no he meocftcr mas Hor. (ro, 
F/(?r.Qiiíen fois? 
yPtfr.Soy vn majadero, 
<pücs büfcaodo á oií mugcr, 
de tierra en cierra me vengo, 
como hombre dcfdichado. 
F/í?.Pucs donde íc fue? 
fírXo creo, 

fegun vn primo, fefiora, 
íe nos meció de por medio, 
que á Roma por codo.F/;?.Corao 
Izbukús aqui?P(fr.Pi§r cíío, 
que fi ella viniera á Parma, ' 
fuera yo á Roma al momento, 
que no la bufeo por mas, 
que por Tolo el cumplimicaco. 
r/(?r.Mirad que íjui.^re Diana 

hablaros, y conoceros. 
P^r.Qtíe Diana?F/í?.LaPrince& 



Va buena? ADUna. 
Flo.El Duque mi cío, que íiemprc 
pretende vaeftro concento, 
fabiendo que ay oy en Parm« 
va v¡liano,poreftrcmo 
gracioío , le ernbia que temple 
parce en vueítros fcRtinaiencosg 
llegad, y befad la mano 
á lá Infaota.Ptfr.Bucno es efto! 
Infanta llama á Gileta? 
PuqMkná que habléis con rcípcíaj 
a lalofanca, úosdaran 
inucrte, que ya es otro t¡e»po, 
niyoíoy Diana, ni ella 
csGilcca.P^r.May bié lo cntiedo¿ 
ni vos fois Güera, ni ella 
Diana; dadme con refpecp 
oy á befar vucftra mano. 
Infinta, íi la merezco. 
J/(;r.Para en vno ion los dos. 
G/7.£n verdad, a muy buen puerca 
le ha traído fu fortuna, 
aqui del vengarme pienfo;. 
quien fois, villano, dczid. 



de Mantua.P.r -vluclio a!tgro: pJ.El menor mat¡d¿ v-cfli, 

Pri\tíl'lf^1''-'^'*i'T- que ávucftras plantas S 

? f ^'''^ » "V^ venís i ene ReynoS 

Vi tundo a GtUt.^ ^n,»i^ -r . . . ^ . . • 



vlfliendo a Gileta , rí?« efpejo 
recado de tacar • 
Vla.Eñc es Perore, íin dada, 
aqui fe acabo el enredo, 

-Ti yo, antes que fe declare, 

acra no lo remedio. 

Ya te he dicho que hables poco; 

ym£furada.G//.Ya entiendo. 
Fh.QQQ[\o ha dormido eíla noche 

vucftra Alteza? qnéácfto lle^o! 
G/APoco , y mcfürado.?^.Ha cflado 

mas aliviada de aquello* 

p€Ía£esfuyos?G/;.$¡¿ ^ 



vn Feo baxó al infierno, 
y otro Feo á bufcar viene 
a fu muger á otro Reyno. 
G/.Bien gracioío ha cñado el íímplc,^ 
por el gufio que me ha hecho, 
Flor, quiero que en Palacio^ 
fe quede; hagaíele luego 
vn fayo de loco, y ande 
con íu capirote puefto. 
Per.A mi capirote, y fayoí 
G/7.Defta manera veremos 
quien es el bufón, Pcrotí,i 
^1 ¿agiar, i el placcncerq^ 



ta Señor A , j 
cnx«rce,cnxcrcf .P^r.Luego eres 
GilctarG/7.Craro cftacío. 
P^r. Avianmc dicho que no; 

comiédo cfuis aqui?G/,CoflQlédo. 
Pfr.Pues quien te craxo? 
G/7.Nosé.Ftfr.Yaquc? 
G/V.Pues yo que sé de eflb; . 
sé que como, y bebo bien, 
que bien v¡tlo,y que bien dacríHO» 
y que me llaman Diana, 
CQ lo dciBas no me mece. 
P^r.Diana ce llaman^G/V.Si. 
Ter.XdL el porque, Gilcta, creo. 
Gi/.Pdrqué^FíT.Porque Diar.a fue 
quien convirtió á Antó en Cierva^ 
y ta á tu Parateton* 
GiJeíMüy bieo, 

coxerce, que yo me huelgo. 
P/r.Y en fin, en trage de loco 
tengo de andar.Gi/.Sio remedlOé 
Saíc el Duque* 
D^j'.No le ha agradado el villano? 
Cm.No feñor.l^ííí.Raro füccffol 
qué podrá vueitrarriíleza 
divertir, ícñora?G// Nada, , 
tanto» como que ácíle locQ 
bolteen ee vna manta. 
jP^r.Eílas borracha, muget?. 
SiVf.Qué deídichal 
Crí^^.if^ues la Infanta 

guüa> venga vn repoAero¿ 
P^r.Si es repoüero de prata, 

venga, jmas con la merienda» 
Cr/j.Bolareis, fin cciur alas» 
G//.AI bra90 íegUr de pajes 
cftais ya entregado, vaya» 
bolteenle» enxcrce,cnxercc* 
CrtaSi e&á oy con él loco? vaya. 
fcr.Dc mi pudiera herfe vna 
Comtdia, que fe llamara 
el bufón de íu mnger» 
fiaas tttvie£^ m^U craza. 



f la Crhiai 

Gtl.En rcpoílctcando al locói 

qae venga á dczir rae gracias; 
Sale FIo^Fiabcno de Milán Duque^ 
que á Mantua á caíaríe paíTa, 
con grande acompañamiento, 
oy dizen que .entrara en Parmag 
como ya íc tiene cfcrico. 
Duq.QMkn vio confuíiones tantasl 
qué he de hazer ? porque dezirlc 
á vn hombre en (u melma cara,^ 
vueftra muger os rcbaroo, 
aun anees de ferio, es rara 
propoficion : pues callarlo», 
teniéndole yo en npicafa, 
donde ella eíla, ya es fegundai 
traycion; el ciclo me valga! 
que aya vna duda tan vna, 
per las dos parces coatí aria^ 
que ofenda quando íc dize» 
y ofende quando íe callal 
Impoíiibks prctendiv 
puerto cftoy en confufion! 
qué puedo hazcr?Z>/j.La ocafioni 
de hablar, yo Ikgo, oye.D»^.DL 
D/4«Has de eilar lolo : yo intcacq 
ptdLle, ingenio, £av©r» 
óyeme atento, ítáor» 
que impotta aquí eílar ateneo* 
Él cieojpo que íc cratava i 
de las bddas el ¿on^ierto ] 
de Diana, y de Fisberco» I 
Fisberto, que Li^aglnava» | 
que la fama le mentía» 1 
en la beldad, mas que hunoanas | 
que publico de Diana, ] 
disfrazado á verla vndi^ i 
vino, donde no falco I 
alguien que le conociera^ J 
y á Diana lo dixera: l 
Efla, que no fe obligo I 
de la finczai ofendida I 
deY¿ria4«fsoilfiíincaj 



Di D^n 1 

ti no fcrdcfconecida: 
y voa vez que en vn jardia 
con vnas joyas estro, 
fingirme á fri aie cnandb 
íu aiHmi perfoni, a fía 
de que Fisbcrto bolvíera, 
fin verla : Yo hiie el papel 

. de Diaria, • of con él 
Diaoa íoy; de manera, 
<)ue ü cu le has de hoípedai;, 
y deícngañarlc quieres, 
fncjor remedio no cíperes, 
<jue poneroic en fu lugar: 
!Í o le dclcngaf.arc, 
dlfculpandoce á ci oy^ 
pues cí preíame que íoy 
Diana haí^a acra; con qtse 
en lance tan importuno, 
tu temor íe mejoró, 
pues de dos peligros, yo 
me atrevo á vencer el vno, 
y aun los dos,pucs lo mas cierto 
<jye mueve al Duque al rigor 
de venir con tal furor, 
es el cumplir con Fisberto. 
Y oy, de mi dcíengañado, 
aun de tu parte íe hará, 
pue^ fin remedioverá 

, el fin de fu amor burlado. 

Buq-Q^^ndo cíío fuceda aísi, 
al llegar al defengaño, 
en pie no le queda el daño, 
loca Diana?£)w.N©.Dí/^.D¡, 
d« que íuerte?D/4.Con calar 
a Diana, y Crotaldo, pues 
eíle el deíengañoes 
de los dos, que cfto de eftat 
entonces loca, 6 no ella, 
no Ies toca á los do?^ pues 
a Crotaido coca que es 
el que ha de vivir €oq ella. 



fro CaUeren. 

D^y.Eftc en fin aVra de fcr*, 
que fon necios defacinos 
andar a bufcar caminos, 
quien no tiene en que efcogcr; 

Sa^e LiJ.Xz por Palacio entra aora 
Fisberto.D/j.Pues que tu,ay triftri 
tan buena criada hiziftc, 
empiezas hazer la feñora* 

Sale Fisberto con el mas acomfaüs^ 
miento que pueda, 

Fisb.Dzmc la mano, qué miro! 
Diana, ta en eAe Palacio? 
que ha fido la catifa ? que 
el íuccflo?í?/4.0ye, y fabraslo^ 
que teme mi amor ? Fisberto» 
quando mi padre, tirano 
dueño de mi libertad, 
trató de dat te mi mano, 
yo no te la pode dar, 
porque eftava(en que ref^iro?| 
la medicina que duele, 
íana coas prefto (que af¿uardo 
eo aplicarla a tu oido,^ 
duela, y fanc el deíertgaáo?) 
cftava, perdone amoT, 
defpofada con Cro^caldo. 
La heredada enc^niftad 
de nueñros pa'úres , que en Vüüiot 
tuvo á Italia fue la llave 
defte fecrcto, hafta tanto, 
que como mina oprimídag 
eo el centro de los años, 
rcbentó con mas poder, 
y obró con mayor cfpanto. 
No fue parte el Duque en efto»,^ 
y fi á dezir mas me alargo, 
ni Crotaido no fue parte, 
yo fui el todo, pues mirando 
tan cercano mi peligro, 
(perdóneme, que le llamo 
peligrojvna nocliepudc 
4iegar con fplo vg c(ia4^ 



Ld Señora, 
a Paímfc fapolo el Duque, 
que prudente, y cortcfano 
inc traxo a fu Coree, dondc^ 
por poder defeogañaros 
de íü irtoccncia, me tuva 
icon cal decoro, y recato, 
que por no turbarle en nada,^ 
oy tiene prefo a Crctaldo^ 
Efta es la verdad» y yo, 
fto folo rendida aguardo, 
que como PriRcipc Invi(fto¿ 
que como jobeo gallardo, 
fio irritarás las ofenías 
de mi padre, que enejada 
me. buíca, íi.no que altivo^ 
^ cerno un noble, y bizarro, 
'¿C^tás, templando fu furia, 
oy 3 vna rouger amparo, 
¡)ucs^y> antes que ofendido^ 
echas <de tnoílrar obligado. 
Supueft viy ó Invido Eisbertol: 
que fuera mayor agravio,, 
que enamorada de ocro,^ 
a ti te diera la mano.. 

^«j.Quc biea lo ha fingido, ciclos? 

3Li/.Con la verdad le haengaáadOí 

^hb.Bittk ha Qdo meneÜei: 
«fcuchar de ti efte cafo,. 
|»ara que yo refpondicra^ 
con fentimiento, y mano9^ 
jorque de vna dama foU 
íc efcuchan bien defenganos». 
iAl Duque tu padre he viflo, 
; en mi fu quexa ha librado 
dcftos dr%aílo9, y el mediQ 
lía de fer, que de la mano 
Crotaldo á Diana, que yo 
liaré gaía de oñ] agravio. 



yhCrradsi 
Duq.ho mas wftgd i<«tiedladd^ 
íi eleftar loca Diana 
fu: (líL excedo de yn engaño,- 

dicha fuera. SaIíyi tosbn 

Croí. A recibir 

hucfped tan grande falgaa^os.^ 
JF/V¿.Crotaldo, tantos cftrcmos, 

con darte á Diana pago. 
Croí.Coa mis brafos lo agradezccf^ 

y dcfpues le doy mi mano.. 
DaqShxi hazes? 
Cr¿?í.DarIc á Diana, 

feaor, la vida, y los bfa90í¿ 
P^r.Deícubriofe la naaraña. 
Gi/.Mas que cnt quitan el hato» 
jD^^.Qiié dizcs? 
Cr¿?í.Que eña es Diana, 
f /or.Efta es Diana? qué apardpS 
D^^'.Pucs como es efio? 
T>ianA\zx fido,. 

íeñor en eñe Falacia 

la Criada, y ia Señora^ 

donde nú nombre ha tomadc$> 

efla. villana, que ha fido 

muger de aqudle villano,. 

a cuyo poder la buclvo. 
P^r.Guelgome de avertc hallado^ 

porque mt pagues niaeftra 

lo de hogaño, y lo de antaño.. 
Fhb.Yo á Flor,.con vuefíra liceaclaj. 

para honor de mis Hilados, 

datelansano^conque 

deudos, y aonigos quedamos^; 
F/c?.Dicha.es mia,.y la oDayer, 

que pudo hallar coi cuydado<*. 
p/j.La Señora, y la Criada, 

aquí fin con e^o ha dado;; 

merezca de vos perdón, 

ya que ao merezca aplauíg^.